Luego de la suspensión de los gases lacrimógenos en los eventos deportivos a raíz de los incidentes ocurridos en el partido entre Gimnasia de La Plata y Boca Juniors en los que un hincha falleció de un paro cardíaco, fueron detenidos dos de los policías.
Se trata del comisario Juan Manuel Gorbaran, jefe del operativo, y el oficial principal Fernando Falcón, el uniformado que le disparó e hirió con postas de goma a un camarógrafo de TyC Sports.
La decisión fue tomada por el juez de garantías Agustín Grispo tras un pedido del fiscal Martín Almirón. En el caso de Gorbaran será imputado de estrago doloso, y Falcón tendrá una imputación por lesiones.
Más allá de los arrestos de los dos policías, el descontrol operativo expuesto por la policía bonaerense en la cancha de Gimnasia y Esgrima -y en sus alrededores- derivó en una llamativa resolución administrativa y el repudio de diferentes figuras políticas.
Tras la trágica noche en La Plata el cuerpo bonaerense de control de manifestaciones perderá uno de sus recursos más utilizados: se prohibió a la Policía de la provincia de Buenos Aires el uso de gases lacrimógenos en los estadios de fútbol.
Todas las unidades bonaerenses recibieron ayer el radiograma con la directiva del Ministerio de Seguridad: “Se comunica a todos los jefes de destacamento que a partir de la fecha queda prohibido el retiro y uso de pistola lanzagases y granadas de mano en los encuentros deportivos; solo queda autorizado el uso de dispersores”.
La notificación oficial fue dirigida –especialmente- a las unidades que dependen de la Dirección de Infantería. (DIB)
El relato de un hincha olavarrienses que estuvieron en el partido entre Gimnasia y Boca.
