Noelia Sosa, la joven que se suicidó después de que no le tomaran la denuncia por violencia de género en una comisaría. presentaba lesiones en brazos y pies que sufrió varios días antes del fatal desenlace de la historia.
El dato fue confirmado por el fiscal de Homicidios II Carlos Sale, quien ordenó exhumar este jueves los restos de la joven para confirmar que si la muerte se debió a una decisión personal de la víctima.
Noelia era víctima de violencia de género. “Hoy enviaré la copia del expediente a la Unidad Fiscal de Delitos Complejos para que investiguen la actuación de los policías”, dijo el fiscal.
“Una vez que sigamos con la investigación derivaremos a la unidad fiscal que corresponda para que evalúe las evidencias y defina si debe acusar a la pareja (Sebastián Balegno) por el hecho”, detalló.
Sale explicó también que hasta el momento no encontraron que la joven -madre de dos hijas- haya realizado una denuncia previa por este delito. “Todo el mundo sabía lo que le sucedía, pero no encontramos ningún antecedente”, explicó Sergio Pérez, que asumió como querellante en la causa.
Sosa, de 30 años, se presentó el domingo al mediodía en la comisaría de Trancas, en el norte de Tucumán, acompañada por una amiga. Según contaron sus familiares, los efectivos que estaban en el lugar primero se negaron a tomarle la denuncia por violencia de género y luego se negaron a brindarle protección cuando les avisó a los uniformados que su pareja, Sebastián Balegno, se encontraba en la puerta de la dependencia. “La sacaron a empujones”, dijo Carla Gongora, prima de la joven.
"Noelia me dijo que estaba muy mal porque su pareja la había atacado, la tomó del cabello, la arrastró por la casa y que luego le destrozó el celular", contó a los medios Ernesto Campos, cuñado de la víctima.
Sobre el paradero de Balegno, el representante legal de la familia Noelia informó que nada se sabe de él. “En Trancas, que es una ciudad pequeña, nadie lo ha visto. Entendemos que se fue hacia otro lugar”, dijo Pérez.
Noelia escribió una desgarradora carta para despedirse de sus seres queridos. “Perdoname mamá. No le encontré salida a mi vida y si te hubiera escuchado tantas veces, mi vida no estaría tan acabada. Decile a los chicos que los amo. Ojalá algún día puedan perdonarme”, redactó la joven.
“No fue culpa de nadie. Es mi vida. Soy yo. A Sebastián decile que lo amé hasta el último día de mi vida. Ojalá se hubiera dado cuenta”, escribió en la carta.
El gobierno de Tucumán resolvió remover a la cúpula policial que prestaba servicio en una comisaría de Trancas tras el suicidio de la joven.
