Ceferino Martínez, el olavarriense que desde mediados del 2019 se encuentra llevando a cabo una serie de manifestaciones públicas para visibilizar su reclamo por una supuesta mala praxis que costó la vida de su hijo, “mudo” su reclamos a la vecina localidad de Azul, en donde se apostó fuera de la fiscalía con la intención de hacer visible su pedido.
El motivo principal que motivó desde un principio las diferentes intervenciones que el olavarriense ha llevado a cabo en los diversos edificios públicos es debido a una presunta mala atención del Hospital Municipal por la que su hijo terminó falleciendo.
Desde el 2019 a esta parte las manifestaciones de Martínez -que llegó a encadenarse frente a la sede de la fiscalía local y a realizar una huelga de hambre- fueron haciéndose ampliamente conocidas por la comunidad.
En esta oportunidad, el jubilado se trasladó a Azul con la esperanza de que algún referente del sistema judicial tome su reclamo.
“Estoy acá en Azul, siguiendo con el pedido de justicia por mi hijo, Macario. También aprovecho para pedir que termine la corrupción y la violencia policial, que ya han sido muy violentos en Olavarría”, manifestó Ceferino a este medio en ocasión de su traslado.
“Voy a hablar con algún juez para que mueva a los de Olavarría, para intentar terminar con la impunidad de los jueces y fiscales de Olavarría, que nunca me escucharon”, agregó.
