El gobernador de la Provincia, Axel Kicillof, insistió en que, de continuar la tendencia alcista de casos positivos de COVID-19 en el territorio provincial, habría que endurecer el aislamiento social, preventivo y obligatorio al menos unos días.
Kicillof confirmó que “el jueves nos vamos a volver a reunir” y repasó los casos del último lunes: “ayer, mil casos en la provincia y mil casos en la Ciudad, no sé qué más quieren ver”, y agregó que “los contagios crecen porque hay más movilidad”.
En esta misma línea, indicó que la forma de evitar la multiplicación de contagios “es la cuarentena” porque “no tenemos vacuna ni remedios” y desafió a quienes se oponen a hacer más estricta esa medida -en general, dirigentes de la oposición de Juntos por el Cambio- a “el que diga que no sirvió la cuarentena, que diga directamente: queremos una calamidad”.
Sus declaraciones llegaron en sintonía con dichos del ministro de Seguridad, Sergio Berni, que expresó que la sociedad hizo “un esfuerzo muy grande” para acatar el aislamiento, que hasta ahora ha tenido “un resultado muy pobre”, por lo que pidió volver a una cuarentena con cierre total, incluso son transporte público, pero que dure solo 15 días e incluya testeos masivos.
“Creo que la sociedad no tiene paciencia ni tiempo ni ganas para que le digan que entramos en cuarentena de manera indeterminada; tenemos quince días de tolerancia, que hay que usarlos tácticamente de manera eficiente y eficaz, y en el momento justo: ni antes, ni después”, dijo Berni.
La ministra de Gobierno, Teresa García, apoyó el punto de vista de Kicillof y Berni: dijo que según su mirada se debería “restringir al máximo” el uso del transporte público, que desde la semana pasada es exclusivo para trabajadores esenciales. Dio pistas de cómo sería la nueva etapa, al plantear que “habrá que ver con qué mecanismo se garantiza el transporte público para los trabajadores de la seguridad, de la salud, los que atienden farmacias, habrá que ver de qué manera se encuentra la restricción absoluta para que sólo los puedan usar ellos”.
García aseguró que, según su criterio, si las industrias que están habilitadas a funcionar pueden garantizar por sus medios el transporte de los trabajadores, esos permisos deberían seguir en pie.
