Las organizaciones Yo No Fui, Ni Una Menos, Las Mostras-Cooperativa Esquina Libertad y la Asamblea Popular Feminista emitieron un duro comunicado en el que se manifiestan “contra la violencia patriarcal y el punitivismo. Por nuevas formas de justicia en clave feminista”.
Señalaron que “no aceptamos que se utilice la lucha feminista contra la violencia patriarcal para alimentar y justificar políticas de muerte” y aseguraron que “las condiciones en las que se encuentran nuestras compañeras detenidas son insostenibles. No queremos que otra vez en nuestro nombre se sostengan retóricas de un punitivismo que nos termine condenando a más encierro y aislamiento”.
Describieron la situación carcelaria en el país como “bombas de tiempo que ya empezaron a detonar” debido al nivel de hacinamiento y superpoblación que “se agravó exponencialmente en los últimos cuatro años con la supuesta “guerra al narcotráfico”, que sirvió para hacer de los penales un depósito de mujeres, travestis, trans y pibxs usades como “mulas”, criminalizadxs por la pobreza y por el racismo”.
En el comunicado detallaron que “en el año 2015 la población privada de libertad era de 72.000 personas, hoy la cifra supera los 100.000. El 69 % está en el Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires (SPB). De este porcentaje, el 48% tiene prisión preventiva, o sea no tienen condenas firmes y la mayoría de los delitos se cometieron por razones de supervivencia. Esta situación en el caso de las mujeres llega al 60%”.
Esta situación viene siendo denunciada por las agrupaciones desde hace mucho tiempo, sin embargo ante el contexto actual de la pandemia por el coronavirus “todo se agrava”. Este panorama “exige medidas urgentes dentro de los penales para evitar un desastre humanitario, ya que son un caldo de cultivo para la propagación del virus. La privación de libertad no debe obturar los derechos garantizados por la Constitución Nacional”.
Las agrupaciones feministas exigen al poder judicial “la morigeración de la pena, el arresto domiciliario y la excarcelación para todas las mujeres, lesbianas, travestis, trans, y para quienes están privades de libertad por delitos leves vinculados con la pobreza, que ya están prontas a cumplir su condena; las que cuentan con salidas transitorias; también aquellas que están en riesgo por sus condiciones de salud; mujeres que tienen a cargo niñes o adolescentes y/o adultos mayores; personas gestantes que están embarazades o privades de su libertad con sus niñes; mujeres, trans y travestis con prisión preventiva cuyas vidas están en riesgo por las condiciones de hacinamiento”.
Por otra parte, invitan a trascender los debates e indicaron que “todxs somos responsables de que estos centros de exterminio sigan intactos y es urgente que una vez que esta ola pase, porque va a pasar, sigamos entendiendo la profundidad que los transfeminismos podemos aportar a esta problemática”.
“Es necesario, y lo sabemos antes de la pandemia, crear nuevas formas de justicia porque ya no toleramos esta justicia injusta, capitalista y patriarcal. Que el árbol no nos tape el bosque, el punitivismo nunca es una solución, es pura demagogia oportunista”, concluyeron.
