Anoche, el presidente Alberto Fernández decretó aislamiento social obligatorio hasta el 31 de marzo. Las calles de Olavarría durante las primeras horas se vieron desérticas pero el panorama fue cambiando.
Entre las 7 y las 8 horas, se pudieron ver muy pocas personas en la calle circulando, la mayoría de los locales cerrados y escasos vehículos por las principales avenidas.
Ya a media mañana la situación cambió y el flujo de circulación aumentó, para esto se requirió la intervención de personal policial que comenzó a controlar el distanciamiento entre las personas y las demás medidas a cumplir.
Algunos locales, y no de primera necesidad, abrieron sus puertas. Lo mismo farmacias y supermercados aunque con horario reducido, límite de clientes y en algunos casos con barbijos.
