Algunos, los más alarmistas, compran todo lo que pueden. Otros, más prudentes y conscientes del momento que atraviesa la ciudad, el país y el mundo, llevan lo suficiente para estar dentro de sus casas por varios días. Lo concreto es que entre rumores de cuarentena obligatoria, extensión del aislamiento social y cierre de comercios, los olavarrienses salieron a abastecerse de comida y elementos de primera necesidad.
Las colas –tratando de respetar el metro y medio de distancia- se extendieron a lo largo de supermercados, farmacias, carnicerías, verdulerías y pollerías en búsqueda de abastecimiento, generando largas demoras y en algunos casos, “colapso”.
La intención es evitar circular en los próximos días por la vía pública, en el medio de la posibilidad de endurecer el aislamiento social e incluso, la declaración de cuarentena obligatoria.
Imágenes completamente inéditas se vieron en la ciudad. Extensas colas fuera de los grandes supermercados locales, respetando las distancias y esperando poder ingresar.
Desde una pollería indicaron que trajeron "dos o tres veces más" mercadería de la que suelen hacerlo en tiempos tranquilos, y que ya casi no tenían nada. "Si hay medidas más duras cerraremos y trabajaremos a pedido, la intención es acatar lo que diga el gobierno" dijo un comerciante.
Si bien se intenta llevar tranquilidad y se garantizó la apertura de los locales de expendio de alimentos durante estos días, los olavarrienses decidieron anticiparse y comprar productos: hubo algunos enojos por las esperas, otros por los precios –reclamo más habituado a los tiempos cotidianos- y también por la “desesperación” de la gente que llevaba en muchos casos, demasiados productos: “parece que no van a salir de la casa por un año con todo lo que compró” dijo un vecino, indignado, a Infoeme.
