En el inicio de la tarde de este viernes concluyó, al menos en su primera instancia, el proceso judicial contra dos azuleños por una tragedia vial ocurrida en Azul en 2015.
Todo ocurrió sobre el cierre de la madrugada del 29 de junio en la avenida Chaves, a pocos metros del cruce con la Ruta 51, donde impactaron contra un caballo.
Las víctimas viajaban a bordo de un Chevrolet Corsa. Fueron identificadas como Rodolfo Zárate y Felicitas, de 9 años. La madre, Adriana Fossat, fue la única sobreviviente.
Felicitas Lazarte había sido trasplantada. Precisamente, viajaban hacia Buenos Aires para ser sometida a controles médicos en el Hospital Garrahan.
Por el hecho fueron imputados Miguel Ángel Giammatolo y Diego Alberto Marmouget, cuidador y propietario del equino respectivamente.
“Si bien el caballo, pertenecía a Marmouget, se lo había dado en tenencia a Giammatolo, tenencia en la que no fue diligente. Es decir, siempre pensó en el bienestar del caballo. Pero no, en los daños que el equino podía causar suelto por la zona urbana”, puede leerse en uno de los extractos de la resolución.
Vale destacar que el debate se radicó en el juzgado de la doctora Cecilia Desiata en nuestra ciudad debido a la excusación realizada por los jueces correccionales azuleños. A la par, la querella fue encabezada por el fiscal también olavarriense Christian Urlézaga.
El caballo que se vio implicado en la tragedia se llamaba “Soy corrupto”.
En los alegatos la parte acusatoria había requerido penas de efectivos cumplimiento, mientras que desde las respectivas defensas se habían solicitado sendas absoluciones.
La jueza Cecilia Desiata resolvió absolver al dueño del caballo y condenar a Miguel Ángel Giammatolo la pena de 2 años de prisión de ejecución condicional y 5 años de inhabilitación especial para vincularse con actividades hípicas o crianza y tenencia de equinos.
