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Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Alison tenía unos pocos añitos cuando llegaba de la mano de su mamá a la platea del “Domingo Colasurdo†y se entretenía con sus cosas mientras el papá adentro de la cancha empezaba a descubrir lo que era jugar más allá de los campeonatos locales de Rauch o Ayacucho.
Su papá andaba por los 25 años, su trayectoria apenas reparaba en la atención de amigos y familiares, y transitaba por una edad en la que muchos empiezan a ensayar la despedida del fútbol. Pero no fue así, desde aquella convocatoria de Racing para jugar el Argentino “B†2002, el papá de la pequeña ingresó en una senda que lo llevó a sitios inimaginables.
No se dio la continuidad en Racing, pero la actuación en Olavarría lo llevó a Grupo Universitario de Tandil; su nivel en ascenso le permitió el salto a Santamarina y con ello el ascenso al Argentino A; un paso a Huracán de Tres Arroyos y el retorno a Tandil.
Pelear al ascenso a la B Nacional en la Promoción con la CAI parecía lo máximo a lo que podía aspirar ese defensor noble, fuerte, generoso, que no podía despegar de su estampa la imagen de un jugador casi de Campaña. Pero no… de San Juan llegó una oferta irresistible, y par allá se fueron papá, mamá y Alison.
La temporada 2010/11 les tendría reservadas sorpresas increíbles: un ascenso a la Primera B Nacional con Desamparados, en la promoción con San Martín de Tucumán. ¿Faltaba algo más?
Siempre hay algo más en la carrera de Ariel Barth: jugar la categoría de plata, y tener que marcar a figuras que sólo los podía ver por la tele en su Rauch natal, como el Chori Domínguez, Cavenaghi, Trezeguet, Ponzio, Lequi y varios más.
“Hacía rato que no andaba por ahí; a Racing lo enfrenté en el primer campeonato Argentino VIP cuando yo jugaba para Grupo, y ahora voy a volver con Desamparados†recordó el “Paisanoâ€, que algunas horas antes de volver a jugar en el “Buglione Martineseâ€, para Desamparados, recordó aquella primera oportunidad que le dio Racing de mostrarse a nivel importante.
“Estuve jugando los torneo regionales en Sarmiento de Ayacucho, pero no es lo mismo. Me vieron de Olavarría, y ahí se puede decir que empezó mi carrera†destacó Barth, que tiene muy presentes aquellos días en la Villa Alfredo Fortabat: “Siempre me acuerdo de los dolores musculares que tenía en esa pretemporada que hicimos en Loma Negra, que fue la primera de mi vidaâ€.
Antes lo había querido traer César Arbío para Ferro, y alguna vez Torrisi lo vio durante una prueba en el Parque Carlos Guerrero. Mucho tiempo y muchos episodios importantes han pasado desde entonces. “Empecé de grande; después se fue dando y cuando uno tiene la familia atrás piensa diferente las cosasâ€, dijo.
Para una historia futbolística que arrancó a los 25 años, no pocas serán las cosas para contarles a sus nietos. “El año pasado coincidió nuestro ascenso con el descenso de River y la presencia de otros grandes en la B Nacional, y fue una experiencia linda. Llegó en los últimos años de carrera, pero igual lo disfruté al máximo†confesó.
“Jugar con River fue increíble. Lamentablemente también me queda para contar que en el primer partido me expulsaron, en la cancha de Huracán sin público, porque lancé un insulto al aire y el árbitro interpretó que era par a él. Son recuerdos que nunca se van a borrar†subrayó.
“No lo soñaba cuando jugaba en Rauch, pero tampoco cuando iban pasando los años y uno seguía en estos campeonatos de ascenso. Lamentablemente no logramos mantenernos; nos quedamos en las últimas fechas y como pudimos jugar en nuestra cancha, no logramos hacer pesar la localía en el estadio del Bicentenario†explicó Barth.
Aquellos primeros recuerdos con Racing aún subsisten. “Quedó la mejor relación con Saldías, con Popa, con Sergio Sarfield; compartí muchos momentos con ellos. Los mejores recuerdos de Racing, salvo esa temporada en Loma Negra, je; terminé destrozado†bromeó.
La prehistoria de este relato se ubica en Saladillo, donde Racing probó una misma noche al Paisano Barth y a Alexis Ferrero como dupla central; uno se quedó y el otro no pudo llegar por cuestiones vinculadas con la quiebra de Ferro Carril Oeste. “No me quejo, pero al él le fue un poquito mejor†sostuvo el Paisa, y largó la carcajada.
Desde ese día, Alison Barth puede dar testimonio del recorrido de su papá en los campeonatos más importantes del interior de la Argentina.