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La cantautora Teresa Parodi visitó Olavarría en el marco del Día Internacional de la Mujer. Se presentó en el Teatro Municipal para cerrar el homenaje donde se entregaron los premios al compromiso y fue destacada por ``un fuerte compromiso con la cultura; con la mujer, y con el proyecto nacional´´. La artista correntina, que como colaboradora de las Madres de Plaza de Mayo coordina un espacio cultural en el lugar donde funcionó el campo de reclusión de la Esma, habló en relación a la fecha con el programa ``En Línea´´.
Teresa, si tuvieras que pensar en mujeres que han influido en tu vida, en tu historia, en tu persona, en tu música ¿a quienes nombrarías?
Muchas, por suerte. Mi madre y mi abuela que fueron esos dos espejos tremendos en los que miré de niña, esa elección que hicieron las dos de sus oficios con una pasión y una mirada de luchadoras tremendas que fueron las dos me marcaron para siempre. Me moriría de vergüenza si no me parezco aunque sea un poco a ellas y después las que fui conociendo a lo largo de la lucha y la militancia.
Eva Perón, una maravilla su historia, me sigue emocionando: miro y miro y releo y veo y todo y me vuelvo a emocionar y a impresionar de su coraje y su claridad de pensamiento.
Las Madres de Plaza de Mayo, con quienes colaboro y vengo caminando hace más de treinta años. Y tantísimas otras que tengo al alcance de la mano, que veo todos los días, que veo en mis caminos en el interior del país.
Y las grandes compositoras como Violeta (Parra) o como Chabuca (Granda) y las grandes escritoras, como María Elena Walsh, otras como Eladia (Blázquez) o como Marilina (Ross). Y las grandes escritoras como Olga Orozco. Menos mal que uno puede nombrar, horas, a tantas diosas mujeres fortísimas como Victoria Ocampo, que pudo sostener desde su bolsillo una revista como la Revista Sur, que más allá de que yo esté de acuerdo o no para nosotros fue un pilar.
Y a la negra Eulogia a la que le canté hoy, que lavaba a la orilla del río en Corrientes y yo la admiraba, era hermosa cuando bailaba y era hermosa cuando cantaba y contaba historias. Yo iba de prestado al barrio a buscar a una señora que mi mamá traía a mi casa para limpiar cuando había fiesta: soñaba cuando mi mamá la iba a buscar porque la quería ver.
Yo lo que trato es de retenerlas en mis canciones porque las puedo contar y verlas todas las veces que quiero y las pueden ver otros. Me parecen muy importantes esos espejos con tanto espejo barato, contaminado sucio, contaminado de estupidez, que vemos todos los días.
¿Qué sentiste al haber sido convocada para esta fecha?
Siempre es conmovedor y es fuerte cantar en un día como éste, donde estamos conmemorando (una jornada trágica como el asesinato de 140 obreras textiles en Nueva York, durante una huelga en 1857) aunque nosotros le hayamos ido cargando de otras emociones a esta fecha; es una fecha tremenda, trágica, porque lo que se conmemora es un genocidio, un asesinato de las mujeres obreras de Estados Unidos; tiene toda una carga dramática, terrible de lo que fueron capaces de hacer con esas mujeres de lucha.
Después si uno se pone a pensar hay todavía muchísimas mujeres que siguen saliendo a la calle a defender razones más que justas, de atropellos, de asesinatos, de gatillo fácil, las Madres del Dolor, las Madres de Plaza de Mayo que siguen saliendo y siguen denunciando aquello que tiene que seguir (en reclamo) en la calle todavía (y) pese a todo no se puede terminar con los juicios.
Yo no soy amiga de que se ponga un día para todo, pero está bueno porque nos obliga a disparar otras cosas y es notable como en la Argentina este día se fue estirando. Se fue perfilando y se fue cargando de un contenido muy importante en nuestro país y eso es muy bueno.
Vos que recorrés diferentes lugares tenés contacto con mujeres de todo el país, ¿qué es lo que percibís?
La violencia familiar y la no familiar, es algo que persiste. En la violencia social, la mujer sigue siendo un fetiche sexual, se fomenta ese modelo. Los medios de comunicación más masivos están cargados de ese modelo de mujer de adorno.
Hay también en la violencia familiar un miedo a la denuncia, miedo a contar la violación, miedo a ser juzgada por la sociedad en todo lo que tiene que ver con lo religioso. Hay cosas muy antagónicas que todavía nos pasan y que aún tenemos que corregir mucho, para lo que hay que corregir muchas leyes, pero también hay que corregir la cabeza.
En esa lucha estamos y no tendremos que dejar de estar, porque se abandona un poquito, se afloja un poco y avanzan con todo porque tienen mucho poder para hacerlo. Y la mujer, para ese modelo perverso siempre es mejor en la casa tranquila y no ´jorobando´ a nadie.
La muestra está en lo difícil que le resulta a cualquier mujer ejercer su oficio. Sin ir más lejos a la Presidente: más acá o más allá de que haya gente que esté de acuerdo o no esté de acuerdo con ella hay un plus- aunque ella lo diga y a la gente le moleste- que tiene que ver con que es mujer. La verdad es que es que es como un acto insolente, un agravio que uno tiene que soportar todos los días.
“Santa América latina?, voz y reclamo de mujer
Por otra parte, este mismo domingo 8 de marzo el Mapda inauguró la muestra de la trilogía “Santa América latina?, obra de la pintora tandilense Marita Fernández Barragán, con la presentación de la cantante popular Adriana Saravia, de Olavarría.
Si bien la temática general de la obra es la situación de sometimiento de lo pueblos latinoamericanos, la idea de las artistas en conjunto con la directora del Mapda, Celia Nemoz, fue presentar las historias de Latinoamérica vista ´´como una mujer´´ para conmemorar la fecha.
Adriana Saravia, que se presentó junto a Bitty Benítez y Laureano Paiz en percusión habló con infoeme.com de la propuesta del museo para el Día Internacional de la Mujer.
¿Cómo fue pensada la reunión de música y pintura en la inauguración de Santa América latina?
Tuvo que ver con lo que comentó Marita Barragán en la presentación de la muestra: América es un continente que tiene mucha inocencia y que está muy explotado por los poderosos.
La estética que se ve me recuerda mucho a la pintura de Frida Kahlo, por la forma de usar el color. Y la idea fue recrear lo latinoamericano de la obra en el canto y la percusión, tratando de recorrer distintos ritmos: hicimos un son, una chaya, bagualas, un candombe y un caramba. Decidimos ver a América en relación al reclamo que tiene que ver con la tierra, la pachamama, con la voz de un reclamo permanente hecho con la voz de una mujer, con la sensualidad de la tierra, que también se reflejaba en la pintura.
En relación a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer ¿Que te gustaría decir desde tu experiencia como artista?
En el ámbito de la canción no me he sentido muy separada por el hecho de ser mujer, pero tengo muy en claro que eso es lo que le pasa a muchas mujeres por el solo hecho de serlo. Les pasa en el hecho de cobrar un treinta por ciento menos de sueldo y se ve en la carga que tiene desde lo social ser mujer y por ejemplo, salir a laburar, parece que todo tuviera un plus.
Me parece terrible tener un día para reivindicar los derechos y al otro día escuchar estadísticas de una cantidad increíble de mujeres que mueren por violencia y todos lo reclamos que nunca hay que parar de hacer.
Desde mi lugar, no lo vivo como un peso, nunca me sentí discriminada en lo que fue lo musical, pero el año pasado, cuando se hizo el recital ´8 Mujeres` para la misma fecha me pasó de abrir el cancionero popular y ver muy pocas mujeres en comparación con los autores y compositores hombres. Sin embargo, las que te encontrás, como (Violeta) Parra o como Chabuca (Granda) son muy grosas. En Latinoamérica lo que tienen para decir las mujeres que trabajan para la canción es muy fuerte.