Al caer la noche del sábado la Luna apareció agigantada y más brillante de lo que se la puede observar habitualmente, ya que está en su perigeo, a 356.955 kilómetros de la Tierra. Por eso se la vio aproximadamente un 14 por ciento más grande y un 30 por ciento más brillante que durante las otras fases de luna llena.
Según se indicó, además, el de este mes será el perigeo más cercano ya que la órbita elíptica de la Luna causa variaciones de alrededor del 3 por ciento en las distancias desde la Tierra.
Con respecto a los efectos que tiene este fenómeno, “la luna ejerce una acción gravitatoria sobre la tierra. Lo que nosotros podemos percibir es la acción en las mareas que, en estas ocasiones, pueden ser más altas. También influye en los movimientos de la tierra pero eso no lo notamosâ€, explicaron especialistas.
