La iniciativa de AOMA -Asociación Obrera Minera Argentina- de encuadrar en la actividad minera a los trabajadores mineros que se encuentran dispersos en distintas empresas contratistas crece día a día. Estos operarios que prestan servicio en las cementeras actualmente son tercerizados.
Desde hace más de cuatro años la entidad decidió llevar la cobertura gremial y social a todos los trabajadores, dispersos, pero identificados, que cumplen diversas tareas en las distintas empresas mineras y no se encuentran encuadrados en las legislación correspondiente, en lo que respecta a la figura legal.
Desde un principio, ejerciendo la soberanía y legalidad que le corresponde a AOMA, se encomendó esta acción a Armando Domínguez, actual Secretario General de Olavarría.
En un principio se debieron iniciar tratativas y acuerdos con las empresas involucradas, con el preciso y claro fin de incluir, como propios, los puestos de trabajo que se fueron perdiendo, a través de los últimos 30 anos, y que pasaron a manos de los contratistas.
Esta realidad se vio intensificada dado que las empresas, en este caso las cementeras, comenzaron a tercerizar labores en las distintas áreas de los yacimientos, disminuyendo de esta forma su planta de personal efectivo y transfiriéndola la misma a empresas contratistas que la suplantaron en la parte operativa.
Tras varias negociaciones se llegó al Acuerdo Marco firmado el 7 de junio de 2007 entre AOMA y Asociación de Fabricantes de Cemento Pórtland (AFCP) para revisar cada una de las plantas de cemento del país, tarea asignada oportunamente y en la cual continúa Domínguez.
En la primera etapa se centralizó la tarea sobre los sectores de mantenimiento, específicamente las secciones mecánica y eléctrica y la limpieza industrial de cada fábrica. Donde luego de visitar las 15 plantas de cemento del país, el resultado fue del ingreso y encuadre de una cifra superior a los 1.000 trabajadores que ya fueron recuperados para la actividad, y cuentan hoy con la cobertura sindical de AOMA.
Fundamentalmente este importante avance registrado en cuatro años, se debió en gran parte a la constancia del sindicato, a lo que se debe agregar que las empresas aportaron lo suyo y también contribuyeron a esclarecer los encuadres legales y laborales de cada trabajador. En todos los casos, esta acción se desarrollo íntegramente en las áreas relacionadas al mantenimiento industrial, la cual era la principal actividad tercerizada con que contaba este rubro industrial.
Las nuevas directivas de AOMA, que lleva adelante Domínguez, definieron que en la actualidad se trabaje en la conformación de la segunda etapa del Acuerdo. En este lapso se contempla la revisión del área de producción, la cual incluye, desde la explotación del yacimiento, pasando por los procesos de calcinación y molienda, hasta llegar a la expedición del producto.
En este sentido, y para tal fin, AOMA ya ha recorrido las plantas de Loma Negra, en Zapala y Olavarría; las plantas de Holcim en Puesto Viejo, Jujuy y Mendoza; y Cementos Avellaneda en Olavarría y San Luis.
A futuro, se ha definido que se establezca un enfoque distinto para la negociación del encuadre y normalización del trabajador minero hoy tercerizado. Desde ahora se están contemplando no sólo el personal propio o encuadrado en AOMA, sino también la propiedad de los equipos móviles, existentes en cada emprendimiento. Esto significa terminar con una situación que demandó la acción directa de AOMA, en beneficio de todos los trabajadores encuadrados en la actividad.
