Este miércoles 30 de septiembre se conmemora un nuevo aniversario del nacimiento de Coopelectric. La fecha sirvió de ocasión para que empleados con 25 años de trayectoria y jubilados fueran reconocidos.
De acuerdo a la información enviada por la entidad, "hacia mediados del año 1928 operaba la Concesión del Servicio Eléctrico en Olavarría, la empresa, que en un inicio tuvo capitales locales, SALEO (SA de Luz Eléctrica Olavarría). Pero en septiembre de ese año fue vendida a un Trust norteamericano, la Compañía Sudamericana de Servicios Públicos “SUDAM”, que tenía más de 80 usinas en todo el país, principalmente en el sur de la provincia de Buenos Aires. Esta empresa monopolizaba el servicio y cobraba tarifas excesivamente altas. Por ello, frente a esa situación y dado que por aquellos días expiraba la concesión del servicio, un grupo de vecinos comenzó a organizarse con la intención de crear una cooperativa local".
Se agregó que "el 21 de septiembre de 1928, la ciudad conoció el “manifiesto” dirigido a la población, que circuló por los diarios locales y en volantes que fueron repartidos casa por casa. Allí se invitó a los vecinos a participar de una reunión que se realizaría con el objetivo de sentar las bases de esa iniciativa popular. La primera reunión pública tuvo lugar el 23 de septiembre y finalmente se convocó a otra para el 30 de septiembre, en la que se fundó la cooperativa municipal de electricidad de Olavarría para comenzar a competir con el trust".
El grupo fundador estuvo integrado por Rodolfo F. Aramburu, Victoriano Arroyo, Francisco Baltz, Juan B. Costa Rubert, Juan A. Errecart, Jesús B. Gómez, Martín Gregorini, Sergio Herbón, Guillermo Hoffmann, Lucas Lázaro, Francisco Louge, Antonio Mazzuchi, Aristóbulo Moya, Antonio Pelegrino, Guillermo Pelliccioni Triaca, Cipriano Pérez, Claudio Presa, Dionisio Rigada, Pedro Ruiz, Federico Sacher, Guillermo Striebeck, José M. Ventre, Carlos U. Videla Rivero, Juan P. Winggler.
Luego de analizar y consensuar el caso en la Municipalidad, el 29 de octubre se sancionó la Ordenanza Municipal que estableció:
«Artículo 1º: La Municipalidad de Olavarría apoya decididamente la formación de la Cooperativa de Luz Eléctrica de Olavarría».
«Artículo 2°: Las acciones no serán de un valor mayor de cincuenta pesos y podrán cubrirse en cuotas mensuales de dos pesos».
«Artículo 3°: Declárase adherida la Municipalidad como cooperadora, de la Sociedad mencionada, con un número de acciones que se fijará una vez que se haya suscripto el capital inicial por parte del vecindario».
«Artículo 4°: Una vez constituida la Sociedad, la Municipalidad adjudicará a la misma el servicio de alumbrado público con exclusividad de toda otra institución similar».
El 4 de noviembre se realizó una asamblea en la que se otorgaron atribuciones a la comisión organizadora para elaborar los estatutos, que una vez creados fueron entregados a todos los «vecinos adherentes» a la Cooperativa.
Mientras tanto, el 1 de diciembre de 1928 la SUDAM se hizo cargo de la usina de la ex SALEO, como compradora de la totalidad del paquete accionario. El «trust» americano buscaba una concesión por diez años, ya que el acuerdo existente con la SALEO condicionaba la concesión del servicio hasta agosto de 1930, término por demás exiguo para redoblar las inversiones que hacían falta.
La SUDAM, que estaba al tanto de la iniciativa local, comenzó a difundir una propuesta por medio de la cual señalaba las ventajas que sólo podían ofrecer las grandes entidades, tales como la implementación de equipos de generación y costos de energía más reducidos. Argumentaba que para una institución que recién se iniciaba y contaba con escasos recursos, eso era algo imposible de obtener.
No obstante, para 1929 la Cooperativa Municipal de Electricidad puso en marcha la suscripción de acciones y, simultáneamente, el directorio realizó una evaluación de mercado para conocer el número probable de consumidores que la Cooperativa sumaría cuando tuviera su propia usina. La suscripción de acciones se vio contenida y la Compañía Sudamericana, a la que se le vencía el plazo de concesión, duplicó su oferta acerca de la reducción de las tarifas de electricidad y fuerza motriz.
En el año 1930 fue derrocado el gobierno radical de Hipólito Yrigoyen en el primer Golpe Militar que sufrió nuestro país, y con él todos los gobernadores e intendentes. Con 821 accionistas, y sin gobierno Municipal, se avanzó igual, aunque lentamente en el diseño de la Cooperativa.
La Cooperativa ganó un amplio reconocimiento por parte de las autoridades municipales y eso dio lugar a la consolidación del movimiento cooperativo. El presidente de la primera comisión provisoria fue Martín Gregorini, y el presidente del primer directorio fue Antonio Pelegrino.
En agosto de 1931 se abrieron los sobres de una Licitación de motores para la Usina de la Cooperativa, pero dada la crítica situación económica mundial de esos años, se retiró la oferta. La inversión era de $ 800.000 y se contaba solo con $ 340.000. Tanto el Comisionado en el Gobierno Municipal, el Ing. José Manuel Ferrecio, como el luego Intendente Grimaldi y el Concejo Deliberante, apoyaron decididamente a la Cooperativa y aportaron los recursos necesarios para comprar los motores.
A fines de ese mismo año se obtuvo la Personería Jurídica, quedando inscripta en el Registro de Cooperativas del Ministerio de Cultura.
Finalmente, el 26 de febrero de 1933 se inauguró la “Usina Popular” con motores MAN entregados por la Ericsson, uno de 300 HP (250 Kw), y dos de 600 HP (500 Kw); y en marzo de aquel año comenzó a prestarse el suministro público y particular.
Desde Coopelectric añadieron que "más allá de la prestación de servicios, las cooperativas impulsan el crecimiento económico con un fuerte compromiso social. Generan empleo digno, promueven la igualdad de género, fomentan la innovación y brindan oportunidades de participación a las nuevas generaciones, contribuyendo al fortalecimiento del tejido social y al desarrollo local".
