“La palabra del adolescente tiene que circular y ser valorada”

En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, Malena Pianciola, subsecretaria de Protección Integral de Derechos del Municipio, destacó que la salud mental se incorporó entre los principales factores de vulnerabilidad en las adolescencias. Alrededor del 10% de las intervenciones municipales están vinculadas a autolesiones, intentos de suicidio y consumo.

Jueves, 10 de septiembre de 2026 a las 18:44

Por Redacción

 

 

La salud mental ocupa un lugar cada vez más relevante entre las situaciones de vulnerabilidad que atraviesan a niños, niñas y adolescentes. Según datos aportados por la Subsecretaría de Protección Integral de Derechos del Municipio, durante 2026, alrededor del 10% de las intervenciones realizadas hasta el momento estuvieron relacionadas con situaciones de autolesiones, intentos de suicidio y consumo en adolescentes.

 

El dato fue señalado por Malena Pianciola, subsecretaria de Protección Integral de Derechos del Municipio, en el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre. La funcionaria explicó que desde el inicio de la gestión se trabaja para abordar la salud mental adolescente como una cuestión de salud pública, desde una perspectiva de derechos y de corresponsabilidad comunitaria.

 

“Nosotros desde la Subsecretaría de Protección Integral de Derechos abordamos todas las situaciones que involucran a las infancias y adolescencias. Venimos trabajando desde el inicio de la gestión en pensar el tema de la salud mental en adolescentes como una cuestión de salud pública desde una perspectiva de derechos y de corresponsabilidad comunitaria”, sostuvo Pianciola.

 

Pianciola explicó que las situaciones que afectan a los adolescentes no responden a una única causa, sino que se encuentran atravesadas por distintos factores. Entre ellos mencionó aspectos biológicos, sociales, vinculares y contextuales, además de las condiciones económicas, sociales y culturales que forman parte de los entornos cotidianos de los jóvenes.

 

Desde el Servicio Local, organismo encargado de intervenir ante situaciones de vulneración de derechos, los equipos interdisciplinarios trabajan en el acompañamiento de adolescentes que atraviesan diferentes situaciones de riesgo. Pianciola detalló que, al realizar un recuento de las intervenciones, los motivos históricamente más frecuentes están relacionados con el maltrato, la negligencia, el abuso sexual y la ausencia de adultos responsables.

 

Sin embargo, la salud mental comenzó a ocupar un lugar cada vez más significativo dentro de ese escenario.

 

“Hoy la salud mental viene a este ranking de situaciones y de motivos que se instala como un factor de vulnerabilidad”, afirmó Pianciola. En ese sentido, consideró que el nuevo escenario exige fortalecer las herramientas para intervenir no sólo frente a una emergencia, sino también durante todo el proceso posterior de acompañamiento de un adolescente que atraviesa una problemática de salud mental.

 

Prevenir antes de que aparezca la emergencia

 

El abordaje municipal no se limita a intervenir cuando una situación de vulneración de derechos ya se encuentra instalada. Una parte importante de las políticas desarrolladas apunta a la prevención y a la generación de espacios donde los adolescentes puedan encontrar contención, pertenencia y escucha.

 

En ese marco funcionan distintos servicios y programas municipales destinados a las infancias y adolescencias, entre ellos Envión, los centros de día y Callejeadas. Estos espacios desarrollan talleres y actividades socioeducativas, artísticas, deportivas y de Educación Sexual Integral, además de brindar acompañamiento y articular con los servicios de atención primaria de la salud y los equipos de salud mental.

 

“Es necesario generar espacios para los jóvenes que puedan ser de pertenencia, de escucha, de espacio seguro”, destacó la subsecretaria.

 

Para Pianciola, la prevención también implica fortalecer las redes que existen en el territorio y brindar herramientas a quienes trabajan cotidianamente con adolescentes. En esa línea, desde el Municipio se conformó una mesa de abordaje de situaciones problemáticas de niñeces y adolescencias, donde se desarrollan jornadas territoriales vinculadas con protocolos de actuación, emergencias y formas de intervención.

 

La funcionaria reveló que los equipos municipales activan diariamente protocolos relacionados con situaciones de salud mental, por lo que consideró fundamental que las respuestas no sean aisladas, sino coordinadas entre las distintas instituciones y áreas que intervienen.

 

“Tenemos que trabajar desde el Municipio y desde todos los estamentos del Estado en promover una estrategia de cuidado colectivo”, sostuvo.

 

Uno de los principales desafíos planteados desde la subsecretaría es lograr que los adolescentes encuentren instituciones y referentes disponibles para escuchar sus preocupaciones sin generar respuestas que puedan alejarlos de las redes de cuidado.

 

En ese sentido, sostuvo que es necesario construir una “disponibilidad afectiva institucional” que permita que la palabra de los jóvenes circule, sea valorada y tenga un lugar dentro de las decisiones y estrategias de acompañamiento.

 

“La palabra del adolescente tiene que circular y ser valorada”, afirmó.

 

Desde esta perspectiva, la intervención debe evitar la culpabilización y la revictimización y, al mismo tiempo, incorporar a los propios jóvenes como protagonistas de las estrategias de cuidado.

 

Esta preocupación también aparece en los espacios de participación juvenil. La Subsecretaría de Protección Integral de Derechos, junto con la Coordinación de Juventudes, desarrolla un trabajo con centros de estudiantes de distintas instituciones educativas. Allí, según explicó Pianciola, la salud mental aparece entre las problemáticas que los propios estudiantes identifican como una preocupación.

 

A partir de esos encuentros, los equipos municipales vinculados con la temática participan de instancias de diálogo con los jóvenes para identificar las situaciones que atraviesan y pensar respuestas integrales.

 

“Lo importante es ponerlo en palabras, y creo que lo importante es que los jóvenes lo traen”, señaló Pianciola.

 

Información segura y acompañamiento integral

 

En el marco de las actividades por el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, se puso el foco también en el acceso a información segura y en la importancia de contar con profesionales especializados para abordar las problemáticas de salud mental durante la adolescencia.

 

Entre las propuestas se encuentra la intervención de la psiquiatra infantojuvenil María Alejandra Vitale, en una actividad que se realizó este jueves, orientada a la prevención del suicidio adolescente y al acceso a herramientas que permitan comprender e intervenir frente a estas situaciones.

 

Pianciola sostuvo que la realidad que atraviesan los jóvenes en la ciudad forma parte de un escenario más amplio que no es ajeno a lo que sucede en la provincia y en el país. Frente a esto, destacó la responsabilidad del Estado municipal de acompañar a las familias y fortalecer las políticas públicas destinadas a las infancias y adolescencias.

 

“Entendemos que el Municipio tiene la obligación de acompañar a las familias en territorio en el cuidado de las infancias y las adolescencias”, afirmó.

 

La Subsecretaría de Protección Integral de Derechos está integrada por tres direcciones y cuenta, según detalló la funcionaria, con alrededor de 300 trabajadores destinados a garantizar la organización social del cuidado. El objetivo es desplegar políticas públicas y espacios socioeducativos con equipos interdisciplinarios preparados para abordar la complejidad de las situaciones que atraviesan los jóvenes.

 

Actualmente, alrededor de 300 adolescentes son acompañados diariamente en los distintos servicios municipales. Para Pianciola, estos espacios cumplen un rol que va más allá de la intervención ante situaciones de vulnerabilidad: también permiten construir vínculos, detectar señales de alerta, generar espacios de escucha y trabajar en la prevención.

 

Dónde pedir ayuda

Si vos o alguien que conocés está atravesando una situación de crisis emocional, pensamientos suicidas o autolesiones, no es necesario atravesarlo en soledad. Buscar ayuda y hablar con una persona de confianza puede ser un primer paso.

  • Línea 135: asistencia en crisis y prevención del suicidio. Desde la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires se puede llamar al 135.

  • (011) 5275-1135: alternativa para comunicarse con el Centro de Asistencia al Suicida desde otras localidades.

  • Línea 0800-345-1435: asistencia en crisis y prevención del suicidio desde distintas partes del país.

  • Emergencias: ante una situación de peligro inmediato, comunicarse con el 911 o acudir a la guardia de un hospital o centro de salud cercano.

 

Información de contacto y atención del Servicio Local de Olavarría 

  • Teléfono de guardia (24 horas, los 365 días del año): 2284 544810 

  • (también disponible para emergencias o asesoramiento espontáneo).

  • Líneas adicionales del municipio: 480025 y 410062.

  • Subsecretaría de Protección Integral de Derechos: 411041 / 042.