Médicos de cabecera y odontólogos que prestan servicios para PAMI iniciaron este miércoles un paro nacional de 72 horas en reclamo de una recomposición de las retribuciones que reciben por la atención de jubilados y pensionados.
La medida, convocada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), se extenderá hasta el viernes 2 de octubre e impacta en los turnos programados y en la emisión de órdenes médicas electrónicas.
Durante las tres jornadas de paro, los profesionales reprogramarán las consultas habituales y concentrarán la atención en urgencias. También continuarán con la prescripción de medicamentos para patologías prevalentes y recibirán casos espontáneos que, a criterio médico, requieran una intervención inmediata.
Appamia difundió una carta abierta dirigida a la sociedad en general y a las familias de los afiliados en particular.
“¿Sabés quién cuida a tus abuelos cuando Pami los abandona? Nosotros. Somos los que estamos todos los días, en cada barrio, en cada pueblo del país, atendiendo la salud de 5.500.000 afiliados. Somos la atención primaria. Sin nosotros, no hay PAMI” expresó.
“Y hoy les tenemos que decir con dolor y con bronca: YA NO PODEMOS SEGUIR. Llegamos al límite. No podemos solventar más los gastos de nuestros consultorios con las magras, insuficientes y paupérrimas remuneraciones que nos paga el INSSJP” lanzaron desde Appamia.
Según señalaron, “la resolución que nos vendieron como un aumento, lo que hizo fue racionalizar y destrozar nuestro salario: nos sacó el pago de la consulta excedente, nos sacó el adicional por ser especialistas, nos sacó todo. Nos dejó una cápita de $2.100 que no alcanza ni para pagar la luz del consultorio”.
En este contexto, los profesionales aseguraron que su trabajo no es rentable y la paga recibida no les alcanza para mantener los consultorios.
“No vamos a ser cómplices del vaciamiento. Si cierran nuestros consultorios, ¿a dónde van a ir 5 millones y medio de jubilados? Vamos por mejores ciertas y reales, por cifras y metodología acordes a nuestros abuelos y abuelas” concluyeron.
