Habló la víctima de una violación: su familia cree que fue una “entrega” y alertan a los jóvenes

Por Redacción

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El pasado sábado 23 de enero, se realizó en la Comisaría de la Mujer de Olavarría una denuncia acerca de la violación de una menor de 14 años. El hecho ocurrió en inmediaciones del Parque Helios Eseverri, y horas más tarde la joven ingresó al Hospital de Pediatría donde permaneció internada.

A doce días del trágico incidente la madre de la joven se comunicó con este Diario On Line para relatar lo sucedido. “Quiero contar lo que atravesamos para que lo que pasó se sepa y no le ocurra a otros jóvenes. Olavarría ya no es más un pueblo, es una Ciudad peligrosa”, indicó la mujer.

La tragedia

Ese día, alrededor del las 19:00, la joven salió de su casa a dar una vuelta acompañada de su novio (de 16 años).

Caminaron por la calle Brown, rodeando el arroyo, y cuando llegaron al Parque se sentaron en el sector de la loma que hay en el centro del predio.

“Estábamos sentados y en eso apareció un hombre mayor con un arma – un revolver – y nos apuntó. Primero le apuntó a mi novio en la cabeza, le pidió el celular. Una vez que se lo dio le preguntó qué funciones tenía. Mi novio le dijo que sacaba fotos y mandaba mensajes, y el tipo se lo devolvió”, indicó la joven.

Más tarde el agresor obligó al joven a sacarse los cordones de las zapatillas y a entregárselos.

Estuvieron un tiempo en la loma en compañía del delincuente, y luego los dirigió hacia un sector alejado del Parque. “Nos obligó a caminar hacia la ruta (detrás del Parque), caminamos por la costanera y el puente hasta llegar a un lugar con árboles y nos hizo detener porque se había agitado”.

Finalmente el agresor los llevó hasta un lugar apartado del ruido y la gente, un lugar rodeado de pastos altos, y obligó a la joven a tener sexo oral con él y con su novio.

El agresor maniató al joven con los cordones de las zapatillas y luego violó a la joven y mantuvo sexo anal con ella.

“Después de violarme el tipo me ordenó que desatara a mi novio, ahí me di cuenta que se había desatado en las manos, y nos hizo volver caminando mientras nos apuntaba constantemente”, relató la víctima a infoeme.com.

“Nos preguntó en dónde vivíamos, la edad, cuánto tiempo hacía que salíamos, y nos hizo prometerle que no llamaríamos a la Policía”, agregó la chica.

“En un momento mi novio le dice a este hombre de un cierto nombre y se da cuenta de dónde venía, supuestamente lo conocía”, comentó la joven.

“En todo momento se iba tapando la cara con una bolsa y nos dijo que si aparecía alguien y hacía preguntas que le dijéramos que era nuestro papá”.

Ya era más de las 23:00 cuando la mamá presintió que algo malo habría pasado, le mandó un mensaje al celular de su hija tras llamar reiteradas veces a los teléfonos de su hija y su novio.

Ante la negativa comenzó a rastrearla a través de sus amigos. “Llamé a un amigo que mi hija y su novio tienen en común – la persona que los presentó – y me dijo que no sabía nada de ellos”, indicó la mujer.

Tiempo más tarde la víctima dirá que antes de que el amigo en común le dijera a su madre que no sabía nada de ellos, ya se habían comunicado unas tres veces.

Alrededor de las 23:45, la joven se presentó en su casa llorando y abrazó a su mamá mientras le decía “me violaron”.

“Llegó toda mojada de la cintura para abajo con la humedad del pasto y el cabello todo revuelto con restos de pasto”, describió la mujer; a diferencia del novio, quién no presentaba indicios de haber sido maltratado.

“En todo momento, desde que llegó a casa y me contó, me dijo que su novio no tuvo nada que ver”, agregó.

La joven regresó acompañada de su novio, quien aguardó en el cordón cuneta de la vivienda mientras la adolescente le contaba a su madre lo ocurrido.

En un comienzo la joven se negó a que su madre llamara a la Policía, pero a los pocos minutos la Ley se hizo presente en la casa de la víctima.




El agresor continúa suelto

La mujer indicó que el agresor fue liberado de Sierra Chica por buena conducta. “Mi indignación es que esta persona está suelta y va a volver a violar a otra chica”, aseguró la mujer.

“Al parecer la Policía lo tiene identificado y saben de quién se trata pero no podían hacer nada sin pruebas”, comentó la joven.

A pesar de que la poca luz le impidió a la joven reconocer plenamente a su agresor, indicó que se trata de “un hombre mayor de unos 40 ó 50 años, tiene una estatura de 1,70 metros, con pelo corto castaño tirando a blanco. Era panzón, con boca mediana, una nariz redonda y no muy puntiaguda, no llevaba ni piercing ni tatuajes y tampoco barba. La cara se la tapaba con dos trapos, uno en los ojos y el otro en la boca”, describió la joven.

La madre de la víctima asegura, y así lo indicó a la Policía, que el novio estuvo involucrado de alguna forma en lo ocurrido ese sábado trágico que la adolescente nunca olvidará.

“Mi hija era virgen y no tenía experiencia de haber tenido relaciones sexuales. Siempre le explicamos – con una psicóloga – que tenía que preservarse para la persona que realmente quisiera”, comentó la mujer entre lágrimas.

Luego del hecho la joven fue sometida a innumerables exámenes físicos para prevenir todo riesgo posible.

“Hay algo que a mi personalmente no me encuadra en la situación hija – novio y violador”, ratificó la mujer. En este sentido se dirige la investigación policial asegura la familia. “Desde el primer momento en que recibieron el caso se habló de una entrega por parte del novio”, agregó la mujer.

La mujer asegura que en la ecuación también entrarían las variables droga o dinero. Sin embargo admite que pensó en que lo ocurrido significara una venganza hacia ella misma, por la mala relación que mantenía con el novio de su hija.

Actualmente la causa por el hecho está caratulada como abuso sexual agravado, robo agravado y privación ilegal de la libertad con instrucción en la Fiscalía Nº 4 de la doctora Susana Alonso.

Una vez hecha la denuncia y presentado el caso a la UFI, la víctima y su novio, en compañía de efectivos policiales de la DDI de Azul y de sus padres, realizaron el recorrido que aquel sábado fatídico transitaron con el violador.

“En todo momento vimos que el novio de mi hija pudo haberla defendido”, aseguró la mujer. Ella y su pareja indicaron que el trayecto estaba colmado de obstáculos para que los jóvenes hicieran efectiva la huida. “El novio de mi hija podría haber empujado al violador, o haberse escondido entre los árboles, ya que el hombre estaba agitado, pero no hizo nada, la entregó”.




Los hechos

Lo que le llama la atención a la madre de la víctima es el hecho de que lo sucedido comenzó como un robo – de celulares – y luego devino en una violación. “Esto no era solamente un robo”, indicó la mujer.

“Otro detalle es que este chico (por el novio) caminó todo el trayecto como si conociera el camino, sin embargo mi hija se cayó reiteradas veces hasta llegar al lugar de la violación”, afirmó.

“Quiero que se sepa por qué esta persona – el violador - está dando vueltas. Todos saben en dónde vive este hombre pero todos tienen miedo”, sostuvo.

“Ahora tenemos que tratar de sacar adelante a mi hija, y que pueda rehacer su vida y volver a creer en la gente, aunque no lo olvide nunca más”, finalizó la mujer.