Por Ricardo Dubin / El Tribuno Jujuy
Encontrarse es una de las mejores cosas que puede hacer la gente, y encontrarse entre personas de distintas latitudes geográficas y culturales, es algo que roza con lo milagroso.
Esto no implica sólo verse o estar cerca, sino algo más profundo que no siempre se da. Intentos hay muchos, uno de ellos sucedió la semana pasada entre jóvenes estudiantes de Coranzulí, en nuestra puna, y otros de la ciudad bonaerense de Olavarría.
De los abajeños nos hablan Alba Mancinella y Atilio Mieri, que los acompañan en una aventura que nace mucho antes del viaje a nuestra provincia. Alba nos cuenta que “hace diez años empezamos a hacer música en la escuela donde yo trabajaba. Allí teníamos serios problemas de violencia en plena crisis del 2001, entonces pensamos en un proyecto de música. Empezamos con una murga que, poco a poco, se fue transformando en una banda de sikurisâ€.
Alba y Atilio son un matrimonio que viajaba habitualmente a Jujuy, donde unos amigos les regalaron sus primeras cañas. “Yo tenía que preparar un acto para el 12 de octubreâ€, sigue recordando Alba, “y llevé estos instrumentos a la escuela. Entonces vi que los pibes aprendían muchísimo más rápido que yo, y así empezamos tratando de canalizar la violencia que había. Pasaban de año y los chicos no querían dejar este proyecto, y los que llegaban querían incorporarseâ€.
“De la murga no quedó nadaâ€, nos dice Alba. “El tema es que no teníamos instrumentos. La murga la hicimos con latas y baldes, pero buscábamos un instrumento que fuera barato y durara un poco más, entonces fabricamos estos sikus con caños de instalación eléctrica. Veníamos a Jujuy, aprendíamos de los amigos, y el proyecto fue creciendoâ€.
Llegaron varios premios importantes con los que compraron el equipo de sonido, que trajeron en este tour por Maimará, Coranzulí, Abra Pampa y la noche del II Encuentro de Músicos Populares, en la Casa del Tantanakuy, en Humahuaca.
“Con elloâ€, nos cuenta Alba, “agregamos otros talleres relacionados, como un grupo de danza, un taller de escenografía, otro de costura para el que compramos máquina de coserâ€.
En el 2008, el proyecto se desvinculó de la escuela, por lo cual crean la Mutual de Arte Popular Los Sikuris, de la que participan alrededor de treinta jóvenes de entre 14 y 24 años. “Todos los talleresâ€, sigue, “confluyen en un espectáculo que hacemos en el teatro de Olavarríaâ€. Atilio agrega que “la idea es brindar todo lo que precisa un grupo para montar un espectáculo: el sonido, las luces, la fotografía, la filmaciónâ€.
Hoy comparten el proyecto con Antonio Cruz, docente de la escuela de Coranzulí, y el grupo Tarpuy, de Maimará. “En Maimaráâ€, sigue Alba, “los chicos estuvieron aprendiendo a confeccionar quenas. Fue algo extraordinario, y lo de Coranzulí fue divino, quedamos impactados por el paisaje y por la atención que nos brindó la gente, una calidez increíbleâ€.
Antonio Cruz nos cuenta “que la gente de la comunidad está muy enganchada, sobre todo los dieciocho chicos que tenemos en el taller de música Antarca, de donde sale el grupo los Jarchas, que ya sueñan con ser los que viajen ahora a Olavarría. La idea es juntarnos, tocar, compartir ideas, como lo hicimos en Abra Pampa donde participó el conjunto de chicos Flor Andina, y las chicas de tercer año de la Escuela Normal, turno noche, con los sandwichs y las gaseosas y bailandoâ€.
Lenguaje universal
Desde Humahuaca, los chicos de Olavarría emprendieron su regreso cargados con la memoria de la experiencia vivida.
“Para poder viajarâ€, nos cuenta Atilio, “juntamos el dinero con las actuaciones que hacemos. Hoy nos contratan en casi toda la provincia de Buenos Aires, y así trabajamos de esto. La idea es que aprendan que la música es un laburo. Como es una mutual, el dinero no se reparte, se compra equipamiento y se hacen estos viajes, por ejemploâ€.
Antonio nos explica que “la idea fue hacer el Primer Encuentro Interprovincial de Alumnos Músicos de Nivel Medio, así fue que vinieron los chicos de Olavarría a Coranzulí.
“En el 2008 también hicimos, con ellos, el Primer Encuentro de Músicos Populares, en Humahuaca, y con ello ejercemos este lenguaje universal de la música, esta forma de comunicarse, cada uno diciendo musicalmente sus cosasâ€, explicó más adelante.
El sábado asistimos al Segundo Encuentro de Músicos Populares, del que participaron artistas locales como José Castro, Bicho Díaz, los Hermanos Humana, el Chato González, Raúl Tolaba, Rolando Gutiérrez, Los Jarchas, Antonio Albino Cruz y Los Amigos de Ricardo Vilca, entre los que pudimos escuchar a Los Sikuris, de Olavarría, una formación que, con fuerza y pulcritud, sabe recrear nuestra música regional desde las lejanas tierras bonaerenses.
