El homenaje de Loncón al primer D10S

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Video gol de Loncón: gentileza olafutbol.com.ar

Cuando faltaban minutos para cumplirse 52 años de aquel alumbramiento que nunca dejaremos de agradecer a Doña Tota, José Loncón se tomó la atribución de hacer un homenaje unipersonal al primero de los dos D10Ses que la Argentina le ha regalado al fútbol del mundo en los últimos 37 años.

En 1981, como en la actualidad, la patria futbolera estaba llena de boludos que cuestionaban a Diego Maradona con los mismos argumentos con que hoy se cuestiona a Messi. “Es un negrito agrandado por la prensa” era la frase más escuchada por aquel tiempo. Epocas en que la propaganda decía que este era un país sin racismo, ni discriminación…

Uno de los bocones más grandes que se han conocido en el fútbol vernáculo, Hugo Gatti, allá por el ‘80, no tuvo mejor idea que tomar aquella frase del imaginario popular antes de un Argentinos - Boca en la cancha de Vélez.

“Maradona es un muy buen jugador, el mejor de la actualidad, a quien se está inflando de una manera increíble. Me preocupa su estado físico, porque tengo la sensación de que en pocos años no va a poder controlar su tendencia a ser un gordito”, fueron las palabras textuales de Hugo Gatti. ¿No suenan muy parecidas a algunas que se utilizan hoy con un pibe que juega en Barcelona?

Lo cierto es que, chiquilín incontaminado aún, Diego se guardó la respuesta para el verde césped. Ese 9 de noviembre de 1980 lo bajaron como “siete” en el borde de área grande de Boca y se paró como para tirar el centro. No hubo nadie que no creyera el engaño de uno de los más grandes “embusteros” que haya pisado una cancha de Fútbol.

Y el Maradona más genial de los que se hayan visto en sus 20 años de genialidades, corrió hasta la pelota y la clavó en el ángulo del segundo palo. En total esta tarde le metió tres más (aún no se había copiado la moda europea de llevarse la pelota) y los bichos colorados ganaron 5 a 3.

José Loncón ni siquiera había nacido; tal vez nunca haya visto un video de aquel partido, pero con unos huevos así de grandes se paró frente a la pelota, utilizó como señuelo a la multitud de camisetas azules en el área de Brown de Madryn y la clavó en el ángulo del segundo palo.

Unos quinientos que desafiaron a la lluvia y al temporal en el “Buglione Martinese” por esa pasión incomparable que se llama Racing, fueron testigos de esta maravilla de Loncón, y la recodarán por siempre, y la seguirán contando hasta que se extingan sus últimas charlas de fútbol…

Mirá acá el golazo de Loncón a Brown de Madryn.