El ginecólogo sigue internado, esposado a la cama, pero quedó “libre” un rato y castigaron a policías

Por Redacción

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Dos policías fueron sancionados en las últimas horas a raíz de un reclamo por parte del fiscal Martín Pizzolo. El mismo tiene su motivo en que el funcionario judicial habría encontrado al ginecólogo acusado de presunto abuso sexual agravado en una situación irregular durante una reciente visita al Hospital Municipal, donde el profesional aún permanece internado por una “molestia cardíaca” sufrida en la tarde del pasado miércoles, cuando se encontraba detenido en la comisaría Primera.

El fiscal concurrió al sanatorio y, según trascendió, descubrió a Lescano hablando con su hermano, también médico, pero sin las esposas ni la custodia habitual como se exige para cualquier detenido. Por este motivo, desde la jefatura distrital se castigó a los efectivos que estaban en ese momento.

En cuanto al estado de salud de Lescano se informó a última hora de este sábado que el médico dejó Terapia Intermedia y volvió a la sala de Unidad Coronaria, donde se encuentra internado y esposado a la cama.

El jueves pasado también se presentó una nueva denuncia, la cuarta, realizada por una joven contra el ginecólogo, por lo que el fiscal confirmó que espera que Lescano sea dado de alta para citarlo a una nueva declaración indagatoria tras negarse a declarar en la primera audiencia. Pizzolo sigue la evolución del acusado y es su intención que declare este lunes después del mediodía.

En el calabozo y solo

Tras quedar detenido el último martes, Lescano fue alojado en un calabozo de la comisaría Primera, pero allí pasó apenas una noche ya que al día siguiente acusó un dolor en el pecho y debió ser trasladado al Hospital Municipal.

El médico permaneció en una celda solo por razones de seguridad, ya que se tuvo en cuenta el tenor de la causa que tiene como particulares damnificadas a las abogadas Valeria Sansimoni y Elda Donatelli.

Las primeras horas que pasó en la dependencia el ginecólogo transcurrieron con normalidad. De hecho, nunca estuvo incomunicado y su propia mujer fue quien le llevó comida. Esa noche cenó sándwiches y una gaseosa.

Al día siguiente, por la tarde, Lescano avisó que no se sentía bien y que le dolía el pecho, razón por la cual fue derivado al centro de salud público y actualmente sigue internado, esposado a la cama y con custodia permanente.