En la temporada 2001/2002 Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay tuvo la posibilidad de ascender a la elite del fútbol argentino, pero le tocó correr contra el caballo del comisario, del juez del paz y del intendente del pueblo: Arsenal de Sarandí.
A nadie se le antojó una década atrás que este humilde equipo uruguayense podía birlarle la primera posibilidad de ascenso en la historia del club fundado por uno de los hombres más poderosos del fútbol mundial, y que maneja a su antojo la AFA desde hace 32 años.
No podía ser y no fue nomás. En la Promoción estuvo más cerca: ganó 3-1 a Unión en su estadio, pero cayó 3-0 en el “Angel Malvicino†y así terminaron de escaparse dos chances que quizás nunca vuelvan a cruzarse en su camino.
El “Lobo†entrerriano jugó en la división de plata del fútbol argentino en las temporadas 96/97 y 98/99, para regresar en 2002 y sostenerse hasta 2004. Desde entonces milita en el campeonato Argentino A, donde esta temporada tuvo un arranque muy malo.
Logró su primera (sorpresiva e inmerecida) victoria el domingo pasado en la visita a Douglas Haig de Pergamino (1-0). Antes había jugado con Unión de Mar del Plata (0-1), Cipolletti (1-3), Rivadavia de Lincoln (0-1), Defensores de Villa Ramallo (2-3), Santamarina (1-1), Huracán de Tres Arroyos (0-0), CAI de Comodoro Rivadavia (1-3), Juventud de San Luis (1-1), Maipú de Mendoza (1-1).
Carlos Lovera anotó en Pergamino el gol de la primera victoria de Gimnasia de Entre Ríos.
Una característica distingue a este equipo de Santiago Losada: la longevidad de varios futbolistas, empezando por su arquero Armando Kloster, un hombre que viene de las participaciones en la B Nacional y que esta temporada le ganó la pulseada a Diego Rougier.
Forma parte del plantel el paraguayo nacionalizado Oscar Alcides Espínola (10 de mayo de 1976 Guarapé, Paraguay). Aquel que debutó en Arsenal de Sarandí en la temporada 1995 y ascendió en 2002.
Regresó un hijo de la casa, el corpulento delantero Luis Francisco Tonelotto (33 años), que tiene en su haber dos ascensos con Almagro y uno con San Martín de San Juan, la noche que anotó un gol a Huracán en el octavo minuto de descuento del segundo tiempo.
Tonelotto hoy forma dupla de ataque con el no menos veterano Carlos Lovera (38 años, nacido el 23 de enero de 1973), que realizó buena parte de su campaña en el Deportivo Morón.
De Sarmiento de Junín llegó Carlos Zabaleta, otro veterano defensor que debutó en el ascenso en 1997 con la camiseta de Almirante Brown de Isidro Casanova.
Otros jugadores de trayectoria en su plantel son Fernando Giarrizo (volante mendocino que anduvo por Godoy Cruz, Platense, Independiente Rivadavia) y Johnny Aquino, formado en las divisiones inferiores de River y de un largo paso por Defensores de Belgrano.
Después aparecen referentes no están en condiciones de jugar por lesiones o suspensiones: Augusto Prono, un volante llegado de Patronato, que lesionó en la pretemporada; Espínola también presenta problemas físicos y el goleador Conrado Besel está purgando una suspensión de quince fechas.
Como alternativas aparecen el juvenil delantero Carlos “Loncho†Rodríguez (de buena actuación en la Copa Argentina) y el enganche Matías García, último refuerzo en aparecer tras haber quedado libre de Quilmes.
El equipo inició el campeonato con línea de tres, pero a partir de los malos resultados Losada cambió con un dibujo 4-4-2 que le ha permitido rescatar algunos buenos empates como visitante, aunque de local nunca ha logrado una actuación convincente.
