La Cámara de Diputados de la Provincia aprobó con modificaciones consensuadas con el Poder Ejecutivo, el proyecto de ley de creación de la Defensoría del Pueblo.
Este organismo estaba previsto en la Constitución aprobada en 1994 pero recién ahora a ha comenzado a concretarse.
Según expresa en los fundamentos del proyecto la Defensoría del Pueblo tendrá entre sus funciones la de incidir y monitorear las políticas públicas, prestar un eficiente servicio a los bonaerenses en materia de prevención, defensa y protección de los derechos y garantías, cooperar con los poderes públicos del Estado Provincial (Ejecutivo, Legislativo o Judicial) para que garanticen los derechos de todos los residentes de la Provincia en condiciones de igualdad; y formar –capacitando, actualizando o profesionalizando- al personal propio y a otros agentes públicos, en las mejores técnicas y artes al servicio de los derechos del pueblo y la construcción institucional.
El Defensor será elegido por el voto de las dos terceras partes de los miembros de cada Cámara Legislativa luego de que una comisión de siete senadores y siete diputados proponga los candidatos. También se establece que el ejercicio del cargo es incompatible con cualquier otra actividad pública o privada, con excepción de la docencia y la investigación. Tampoco puede tener actividad política partidaria.
Funciones
Se establece en el proyecto que el Defensor “desempeñará sus funciones con autarquía financiera y plena autonomía funcional y política. No está sujeto a mandato imperativo alguno, ni recibirá instrucciones de ninguna autoridad” y deberá “dictar un reglamento interno de procedimiento, respetando los siguientes principios: informalismo, gratuidad, impulso de oficio, sumariedad, celeridad, confidencialidad, accesibilidad, inmediatez, y pronunciamiento obligatorio”.
Asimismo, recibirá todas las denuncias que se le presenten “por los hechos, actos u omisiones previstos en el artículo 55 de la Constitución Provincial” y el funcionario tendrá como atribuciones solicitar vista de expedientes, informes, documentos, antecedentes y todo otro elemento que estime útil y conducente a los efectos de la investigación que está llevando adelante, aún aquellos clasificados como reservados o secretos”, solicitar la presencia personal de los presuntos responsables, testigos, denunciantes y de cualquier particular o funcionario que pueda proporcionar información sobre los hechos o asuntos que se investigan y proponer la modificación o sustitución de normas y criterios administrativos, entre otras.
Alicia Tabarés fue informante en la Cámara
Tuvieron a su cargo fundamentar el apoyo de la bancada del Frente para la Victoria-PJ, los diputados Marcelo Feliú y Alicia Tabarés.
La legisladora olavarriense señaló que “estamos saldando una vieja deuda que teníamos con los bonaerenses. Hace ya más de 13 años que se sancionó la Constitución y en ella se preveía la figura de Defensor del Pueblo, organismo que hasta ahora no había tenido creación formal”.
“En estos años –agregó- se han presentado varios proyectos en esta Legislatura, pero ninguno llegó a buen término. Hay cuestiones que van más allá de la buena voluntad del legislador y quedan en el camino, pero han contribuido a enriquecer el actual (Â…) porque convengamos que el Defensor es una figura molesta en tanto tiene a su cargo controlar el funcionamiento de los órganos del Estado”.
“Esto habla, creo, de un gesto de humildad del gobernador Scioli en la medida que asume la posibilidad de errores y recurre a un organismo que los subsane. Porque impulsar con tanta decisión la Defensoría es hacerse cargo de que se puede fallar y que es necesario que alguien –desde afuera—señale errores u omisiones”.
Luego dijo: “Fue necesario que llegara el nuevo gobernador con una fuerte voluntad política de impulsar la Defensoría para que ésta llegue a la luz. Hay que destacarlo, así como también la buena predisposición del Poder Ejecutivo en introducir modificaciones a algunos artículos que en nuestro bloque consideramos que eran perfectibles”.
“En rigor –acotó la diputada-, el Defensor viene a vigilar, pero por sobre todas cosas a hacer de puente entre el ciudadano de a pie y el Gobierno. Y este papel es fundamental en nuestra sociedad, es esencial construir puentes en forma constante entre la Sociedad y el Estado, generar canales que contribuyan a desarmar los espíritus de una sociedad que en algunos estratos está profundamente crispada, como lo vemos cotidianamente en la calle”.
“Todos tenemos que contribuir a que los ciudadanos comprueban que las instituciones que les sirven de garantía atienden sus preocupaciones o sus dolores y satisfacen, en lo posible, sus aspiraciones”, concluyó Alicia Tabarés.
