La medida de volver a retrasar una hora los relojes, que se implementó a las 0 hora de hoy- será beneficiosa para la salud, ya que las personas debieron modificar sus hábitos durante el verano, según lo destacó ayer el investigador superior del Conicet Daniel Cardinali.
Como a las 0 de hoy llegó a su fin el cambio de huso horario establecido por el Gobierno nacional en el marco del Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (PRONUREE), el investigador destacó que las personas recuperarán "horas de sueño".
"Nosotros vivimos casi cronológicamente en deuda con el sueño", explicó el investigador del Conicet.
Además, el especialista comentó que la regularización del huso horario "permite recuperar una hora de descanso y, también, reflexionar en un mundo en el que todo se globaliza pero nosotros tenemos una biología que impide cualquier globalización".
"Lo que va a pasar nos permite recuperar una hora de descanso y, nos permite también, reflexionar en un mundo en el que todo se globaliza pero nosotros tenemos una biología que impide cualquier globalización", indicó.
Efecto benéfico
A partir del cambio de horario se atrasaron una hora los relojes y eso permite hoy vivir un domingo "con yapa", lo que pudo haber implicado dormir una hora más para quienes elijan dedicar esos 60 minutos extra al sueño.
Pero los beneficios se extenderán también a los demás, dado que a partir del nuevo horario, nuestro reloj interno va a sincronizar mejor con la luz solar.
Los especialistas explican que el organismo está diseñado para dormir mejor sin sol y es por eso que se considera que ayuda el hecho de que se vaya la luz una hora antes.
Un verano con poco sueño
Según los mismos especialistas, el anochecer tardío del verano dificultó a mucha gente el sentir sueño a una hora razonable como para dormir lo necesario.
El horario de verano hizo que la gente cenara más tarde y se acostara más tarde, con lo cual se hacía más difícil despertarse.
Y esa privación del sueño repercute en el estado de ánimo, ya que esencialmente, el ser humano es animal diurno al que la luz le repercute en el reloj biológico.
Con todo, no se puede generalizar y hay mucha gente que rige su sueño por otros parámetros. Así los especialistas distinguen a los búhos (que permanecen despiertos durante la noche), de las alondras (los madrugadores).
La situación argentina es distinta a la de otros países del mundo que cambian el horario todos los veranos y por eso sus habitantes tienen el organismo acostumbrado, ya que, de algún modo, lo preparan.
Fuente: El Día
