Por Ing. Pablo Galotti / Especial
Hacer un voluntariado es más que ayudar al prójimo de forma desinteresada, sino que desde mi punto de vista es también compartir un momento para el intercambio, el diálogo, eso nos permite conocer personas, compartir experiencias, buscar la forma más eficiente de realizar la labor en un clima ideal, chicos y grandes ayudando, hombres y mujeres; además, rápidamente se ven las caras de felicidad, no sólo de las personas que reciben el resultado del trabajo sino también de los que trabajamos para cumplir el objetivo. Realmente es una sensación de bienestar y emoción enorme.
Estas actividades por suerte son cada vez más recurrentes en Olavarría. Se observa en escuelas, plazas, jardines, centros de días y además en los profesionales que se suman a programas tales como “Dos días en tu futuroâ€, que comparten un día con chicos que tienen pensado estudiar una carrera igual o similar a la del profesional que acompañaran. Esto demuestra que la comunidad olavarriense cada vez más se interesa por estos temas.
Hoy en día, ya desde la Facultad, por lo menos hablo desde Ingeniería, salimos con conocimientos de voluntariado ya que existe la formación humanística donde debemos participar en un programa de este tipo. Esta actividad no debe verse como sólo un mero requisito para obtener el título, sino que debemos verlo como una forma de comenzar a incursionar esta actividad solidaria. Es la posibilidad de conocer algo nuevo y de comenzar a interrelacionarlos.
Participar de estas actividades genera fuertes lazos de amistad, y además, en muchas ocasiones, hasta permite incorporar los conocimientos adquiridos.
La solidaridad es una forma sencilla, económica y generadora de grandes beneficios. Por eso debemos practicarla cada vez más, un ejemplo de esa labor, es Red Solidaria o el Rotary, espacios donde se generan interesantes actividades de voluntariado o de actos solidarios.
Simplemente me pareció importante no dejar pasar este día sin mencionarlo, invito a la comunidad olavarriense a sumarse a las actividades de este tipo, verán cómo cambia sus vidas y cómo se sienten mejor. Un ejemplo reciente de solidaridad y actividades voluntarias fue durante el temporal que azotó a nuestra ciudad, donde muchos participaron.
Comencemos a cambiar desde este punto de vista, lo bueno es que los resultados son rápidamente visibles ya que las caras de felicidad son inmediatas.
Además, se comparte un lindo momento y se aprende una labor. En mi caso aprendí a hormigonar. Muy Interesante.
