La ilusión de conseguir el ascenso sigue intacta en Nadir Hadad. El año pasado llegó a Racing como refuerzo y estuvo muy cerca de alcanzar el objetivo. La eliminación dejó una herida abierta y, cuando apareció la posibilidad de regresar para afrontar una nueva edición del Torneo Regional Amateur, no dudó. Hoy, aunque no forma parte del once inicial, tiene participación en todos los partidos y busca aportar desde el lugar que le toque.
Con el gol convertido ante Argentinos de 25 de Mayo en la goleada que le dio la clasificación al "Chaira", Hadad llega al clásico frente a Estudiantes con confianza y muchas ganas de ser protagonista. En la previa de los primeros 90 minutos de una serie que promete emociones, el delantero analizó el presente del equipo, la competencia interna y la expectativa por un cruce que paraliza a Olavarría.
“Lo tomamos con la responsabilidad que se debe, va a ser un partido muy duro. Nos conocemos bastante, nos enfrentamos hace poco en la Liga, pero ahora es diferente. Hay que tomarlo con la responsabilidad que corresponde e intentar tener un resultado positivo acá, en casa”, expresó sobre el primer capítulo de la serie.
El zurdo también destacó la importancia de la competencia interna y el compromiso de un plantel que fue creciendo con el correr de los partidos.
“Tenemos un grupo muy lindo, hay muy linda competencia, que eso es lo más importante. Nos enfocamos en eso y en estar todos al cien por ciento desde el arranque, sea suplente o desde el lado que toque empujar”, explicó.
El presente de Racing contrasta con aquel comienzo del certamen en el que el funcionamiento todavía estaba en construcción. Tanto en el Regional Amateur como en el torneo local, fue encontrando respuestas y hoy atraviesa un momento que alimenta la ilusión de sus hinchas.
Para Hadad, ese proceso forma parte de la evolución natural de un equipo que necesita tiempo para consolidarse.
“Es algo normal que el equipo también se vaya construyendo, pasa mucho en los torneos. A veces arrancás de una forma que no es la que terminás. Nos pasó el año pasado, este año ocurrió de vuelta, pero le vamos encontrando la vuelta. El grupo está muy confiado y muy conforme con lo que estamos haciendo en el día a día, que por ahí es lo que no se ve”, analizó.
En ese crecimiento, el empate agónico conseguido en Bolívar tuvo un valor especial. Más allá de los puntos, el resultado representó un impulso anímico para un plantel que necesitaba reafirmar sus convicciones.
“El resultado de Bolívar, que lo empatamos sobre la hora, fue un golpe anímico importante para nosotros. Igualmente, tenemos la seguridad de que contamos con las herramientas y eso es muy importante”, sostuvo.
Actualmente, Hadad no integra la formación inicial, aunque es una alternativa habitual para el entrenador Carlos Tavare. Sus ingresos le permiten tener participación y aportar sus características en distintos momentos de los partidos, sin perder de vista el deseo personal de ganarse un lugar entre los titulares.
“Creo que tiene un trabajo difícil Carlitos. En lo personal intento dejar el ego de lado y apoyar desde donde me toque. Si me toca entrar cinco minutos, dar lo mejor; y si es desde el arranque, que es lo que más quiero y lo que más me gusta también, aportar lo máximo que pueda desde donde sea”, afirmó.
Consciente de que la serie tendrá dos capítulos y de que cualquier detalle puede resultar determinante, el futbolista anticipó un enfrentamiento exigente, en el que Racing buscará imponer sus condiciones sin perder de vista las dificultades que presenta un clásico.
“Es un partido largo. Son 180 minutos donde creo que van a ser muy intensos. Vamos a enfocarnos en lo nuestro, a intentar hacer nuestro juego con nuestras armas y a sacar ventaja. Después es fútbol y puede pasar lo impredecible”, remarcó.
La decisión de regresar a Racing tiene una explicación que va más allá de lo futbolístico. Hadad todavía recuerda el golpe que significó quedarse a las puertas del ascenso en la temporada anterior, cuando el equipo estuvo muy cerca de cumplir el objetivo.
“Cuando terminamos el torneo nos fuimos muy golpeados. Fue un golpe emocional fuerte porque estábamos muy confiados en que lo podíamos lograr. El clima en la cancha fue impresionante. No habían pasado ni siquiera dos días cuando nos juntamos con los chicos y con Mario, y le di mi palabra de que, si íbamos a volver a intentar ascender, que contaran conmigo”, recordó.
Y enseguida dejó en claro qué representa para él esta nueva oportunidad: “Además, acá estoy con mi gente, con mi familia, con mis amigos, con este grupo que se lo merece, así que vamos a dar lo mejor para llevar a Racing donde se merece estar”.
