En el marco de un operativo de control la Dirección de Inspección Sanitaria y Bromatología detectó varias anomalías en dos comercios, por lo que procedió a su clausura.
En una pollería de Pringles al 3000, se registró la falta de habilitación municipal, falta de orden e higiene, falta de libreta sanitaria e indumentaria del personal, falta certificado de potabilidad del agua, potencial contaminación cruzada (alimentos crudos y cocidos mal almacenados) y exceso de temperatura en milanesas de aves (16º C superando el máximo admitido).
Además, en el comercio de venta de productos y subproductos de granja, se detectaron productos comisados y desnaturalizados en el establecimiento, falta de provisión de agua caliente circulante y presencia de insectos (moscas, cucarachas).
El otro negocio clausurado fue la forrajería ubicada en Urquiza al 4300, por falta de habilitación municipal y comercialización de aves silvestres, las que carecen del control sanitario correspondiente.
