Este jueves a las 19:00 en el Mapda, se llevará a cabo una charla sobre el oficio de los picapedreros.
Se hablará sobre las obras que hay en el mundo construidas por los trabajadores de la piedra de Sierra Chica.
Se plasmará la historia del trabajo de la piedra, con testimonios de los picapedreros, realizada por de la directora de la de la Red Municipal de Museos de los Pueblos, Maribel García, junto a la encargada del Museo Municipal de Sierra Chica, Mónica Mendía, picapedreros, familiares y vecinos de Sierra Chica.
Estará el picapedrero Jorge Pacheco, quien expresó: “Yo empecé a trabajar en la piedra por mi padre, él toda la vida trabajó en la cantera, después se independizó, pero siempre en la piedra. Después mi padre, ya grande, no quería dejar de trabajar, era imposible tenerlo en la casa. Abandoné lo mío cuando tenía dieciocho años y me fui a trabajar con mi padreâ€.
En esta comunidad, los núcleos familiares y redes parentales emigradas en cadena motivaban la inserción de la familia.
“Ellos estaban al lado de la cantera de Barbieri, de los comentarios que mi padre me hacía, él decía que tenía diez años y que iba a la cantera con otros hermanos mayores que él a trabajar, iban a ayudar y aprendiendo el oficio de estar en contacto con la piedraâ€, sostuvo.
Jorge heredó de su padre la pasión por lo que hace. Y aunque el tiempo transcurrió la manera de trabajar es la misma: “Bueno, el trabajo en piedra en sí se hacen muy poco, la tecnología de hoy en día para trabajar la piedra sigue siendo lo mismo que antes. Para el trabajo que yo hago, no hay herramienta, se sigue trabajando primitivamente porque no hay otra cosa, han inventado muchas cosa pero para la piedra en sí nada, no hay herramienta eléctrica, el trabajo es manual, para grabar una piedra, para hacer los filos todo, todo, se hace a manoâ€.
Entrar a la piedra tiene sus secretos, y es el orgullo de los sierrachiquenses saber que sus obras se encuentran en importantes lugares del mundo, con el arte que ellos le pusieron para transformarla: “Mi padre me contaba que él llegó a trabajar en las columnas del altar mayor de la Catedral de Buenos Aires, se hicieron acá en Sierra Chica, están todas torneadas, se labró una canaleta, entonces hubo que dejar la piedra lo mas lisito posible.
Las transportaron en tren a Buenos Aires. En Buenos Aires la lustraron, son las cuatro columnas del altar mayor. Hay poca gente que sabe que eso está hecho acá, y que salieron de Sierra Chica, igual que el piso de la Catedral de La Plata, son pedazos de piedra cortados acá, todos trabajados a mano†afirmó.
