Este miércoles se cerró la ronda de testigos en el juicio que se sigue contra Rodrigo “Toto” Rozas por el crimen del joven Mauricio Pacheco.
Solamente prestaron declaración dos testigos, que incurrieron en contradicciones y olvidos a la hora de ubicar al acusado en el lugar del asesinato. En especial, se esperaba que el testimonio de una mujer pudiera dar elementos sobre lo ocurrido, pero afirmó que había sido obligada a declarar lo que había declarado en su primera denuncia.
Por otra parte, en la causa simultánea que se sigue a Rozas por un robo el testimonio de policías y de la propia víctima del asalto aportaron elementos que complican la situación del acusado.
Este jueves se llevarán a cabo los alegatos.
