Este lunes se realizó en los Tribunales de Azul la primera de las tres audiencias en el juicio oral que se le sigue a Rodrigo “Toto” Rozas, acusado del asesinato de Mauricio Pacheco, quien fue encontrado en una vivienda de Sarmiento y Amparo Castro. El cadáver estaba en el baño, en posición sentado, con las piernas abiertas y un disparo en la cabeza y otro en un pie.
Durante la primera jornada brindaron sus testimonios, peritos, los policías que intervinieron en el hecho y familiares de la víctima.
Los efectivos describieron la escena del crimen y recordaron que el joven asesinado se encontraba vestido con ropa de mujer.
Por su parte, la madre y el hermano de Mauricio Pacheco se refirieron a las circunstancias que rodeaban al crimen y la relación sentimental del joven con una de las hermanas del imputado.
El único de los testigos citados que no estuvo presente fue el médico Mario Roberto Varsemanas, quien fue el encargado de realizar la autopsia. El profesional se excusó mediante una carta.
El juicio se lleva a cabo en Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Azul integrado por los jueces María Alejandra Raverta, Roberto Gustavo Abudarham y Carlos Paulino Pagliere (h).
La acusación es llevada a cabo por el fiscal martín Pizzolo, responsable de la UFI 5 con asiento en Olavarría. La defensa de Rozas está a cargo de Martín Marcelli.
Al imputado también se lo juzga por un robo agravado por efracción.
Rodrigo “Toto” Rozas, quien habitaba la casa donde se produjo el crimen junto a su hermana menor de edad.
Cabe recordar que inicialmente, la menor se autoincriminó y afirmó que la víctima había intentado abusar sexualmente de ella. En ese momento tomó intervención a la UFI 17 que dispuso el traslado de la acusada al Instituto de Menores, aunque inmediatamente el Juzgado interviniente ordenó la entrega a sus padres.
Pero cuando la Justicia estaba por cerrar la causa, una declaración cambió el curso de la investigación. Tras una pelea entre Sandra Natalia Rozas y su hermano Rodrigo, la mujer se presentó en la Fiscalía y testificó contra su hermano por el homicidio de Mauricio Pacheco.
Rodrigo Rozas fue detenido a fines de marzo de 2012 y trasladado a la ciudad de Azul.
Sin embargo, por un error en la instrucción de la causa - la falta de un trámite que debió haberse concretado previamente a la declaración de la prisión preventiva de Rozas- el joven quedó en libertad y llegará a juicio en esa condición.
Ocurre que al momento de determinarse la prisión preventiva, la fiscal Mariela Vicceconte tendría que “haber relevado del juramento de decir verdad” a Rozas para indagarlo como imputado. Sin este relevamiento, el juez de Garantías, Carlos Villamarín consideró que no fue válida la imputación y ordenó la libertad de Rozas.
Con la detención de Rozas, mayor de edad, la causa debió trasladarse a la UFI que estaba en turno al momento del crimen, y recayó en la UFI 5 a cargo de Martín Pizzolo.
