Anemia ofensiva y saudades, los males de Defensores de Villa Ramallo

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com.ar

Cuatro veces se enfrentaron Racing y Defensores de Belgrano de Villa Ramallo el año pasado, dos por la primera fase del Argentino A, una por la Copa Argentina y la restante por el Endecagonal, y de aquel muy buen equipo granate que se ganó elogios en todas la canchas apenas si subsisten unos pocos.

Tomando en cuenta el primer choque (0-0 en el “Buglione Martinese”), el segundo a los tres días por la Copa Argentina (polémico 1-0 para el chaira en tiempo de descuento), la victoria 1-0 en Ramallo con gol de Baroni y el empate 0-0 por el Endecagonal, queda menos de la mitad.

Esa maquinita aceitada, que manejaba muy bien la pelota y proponía un juego audaz y ofensivo, apenas se mantuvieron cuatro engranajes: el arquero Nelson Schomberger; los defensores Walter Del Río, David Sadauskas, Leonardo Mignacco, y el mediapunta Alexis Bulgarelli.

El resto, se fue. El éxodo empezó en el pasado receso veraniego, cuando su gran figura (Emiliano Vecchio) no pudo resistir a la tentadora oferta de la Unión Española para jugar la Copa Libertadores y el torneo de primera división de Chile.

En el inverno, la diáspora fue más grande. No sólo se marcharon los que estaban de la campaña del ascenso, sino también los que habían llegado como refuerzos: Mauricio Ferrari (Santamarina), Facundo Górriz (priorizó los estudios), Franco Olego (Talleres), Nicolás Bianco (Barracas Central), Federico Taborda (Tiro Federal), Juan Pablo Passaglia (Universidad de Chile), Martín Benítez (regresó a Atlético Paraná) y Vicente Principiano (Sacachispas).

En ese contexto, a diferencia con el año pasado, fue grande la necesidad de sumar refuerzos: entre los más importantes arribaron el defensor Roberto Palacio y el volante defensivo Damián Felicia, de muy buena campaña con Sportivo Belgrano de San Francisco.

También aparecieron Franco De Angelis (arquero ex Lugano), Emiliano Tabone (delantero, inferiores de Independiente, Tigre y Unión Temuco), Leandro Bazan(ex Racing y La Emilia), Claudio Cevasco (Juventud Unida de San Luis), Gonzalo Oyola (Conesa FC), Francisco Hernández (Palmeiras de Brasil), Federico Scoppa (Inter Turku de Finlandia), Pablo Giménez (Esspor de Venezuela), Cristian Fernandez (ex Inferiores de Boca, Villa Mitre, Cambaceres, entre otros).

Pero, amparados en la muy buena experiencia que resultó la contratación de Emiliano Vecchio, el cuerpo técnico que componen Storti - Gómez apuntó a un perfil similar: desequilibrante, goleador, y hasta algo díscolo, y el elegido fue Luciano Millares.

El delantero de El Linqueño llegaba con una carta de presentación inmejorable: más de 100 goles anotados en el campeonato Argentino B, en un equipo que peleó el ascenso siempre hasta las últimas instancias. Pero… como en otras ocasiones (por ejemplo en Arsenal de Sarandí), Millares adujo razones familiares, que extrañaba sus cosas en Lincoln y después de las dos primeras fechas se fue para no volver.

Al mismo tiempo, pusieron los ojos en un entrerriano de gran campaña en el último Argentino B, Lisandro Alzugaray (de Atlético Paraná). Arregló los números, llegó para la pretemporada y pegó el portazo. “Fue porque no me sentía cómodo; así que charlé con mi familia y me dijeron que si no me sentía bien, que pegue la vuelta” explicó.

Dos episodios duros para un equipo donde todo era armónico, tanto dentro como fuera de la cancha, la temporada pasada. Posiblemente estos datos no tengan nada que ver con la actualidad de Defensores de Villa Ramallo, pero el comienzo de temporada no es bueno.

En la primera fecha cayó 3-0 como visitante de Cipolletti (una cifra inusual para la estación 2011/12); más tarde rescató un buen empate con Santamarina en Tandil (0-0); mismo resultado como local de Brown de Madryn; caída 2-1 en cancha del puntero Maipú de Mendoza; victoria 1-0 como local de Alvarado; derrota 2-0 en la visita a Juventud de San Luis y viene de una dolorosa caída 1-0 en su cancha a manos de Rivadavia de Lincoln, con un gol en el tercer minuto de descuento del segundo tiempo.

En este arranque, Defensores no ha podido repetir lo tan elogiado de la temporada pasada; le está costando la transición, hizo una apuesta fuerte con Millares y le salió mal, y presenta una anemia ofensiva que desnudan sus apenas dos goles en siete fechas.