Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Fotos: familia Scarbacio
Dieguito viene de un fin de semana contradictorio, más allá de que no sepa lo que significa la palabra “contradictorioâ€â€¦ Bah, quien sabe. Como todos los domingos se puso la camiseta verde y fue con sus papás al “Buglione Martinese†para ver el partido entre Racing y el Racing cordobés.
El chaira ganó, pudo gritar dos goles, en especial uno del nuevo ídolo Luciano Vázquez (que reemplazó a su anterior ídolo Gonzalo Baroni), pero… pisó la platea techada con la idea de entrar a la cancha en brazos del “Tiburónâ€, y como el árbitro no se lo permitió se fue para la tribuna de enfrente.
Todo bien. Antes de la media hora Racing ya ganaba 2-0 y en el entretiempo llegó lo más lindo: la lluvia, toda la gente cantando como nunca. Aunque no todo es ideal en la vida de Dieguito: una tía que no sintoniza su misma onda se lo llevó debajo de la tribuna de la calle Cerrito para evitar que se moje.
Justo lo que más quería en ese momento.
Dieguito Scarbacio tiene entre cuatro y cinco años, apenas si llega a las rodillas de los jugadores de Racing; va a la salita anaranjada del Instituto Privado José Manuel Estrada y es capaz de nombrar las formaciones de sus tres debilidades: Racing, Boca y el Manchester City (en eso orden).
Su pasión bostera le permite decir apellido, orden y números de los que pone cada domingo Falcioni en la cancha. Con el Manchester City arrancha en el arquero Joe Hart y termina con el “Kun†Agüero, otra de sus camisetas preferidas.
Es tan hincha de Boca que un día, en la escuelita de fútbol de Racing, se armaron dos equipos (uno Boca y otro River) y el profe no tuvo peor idea que mandarlo para el lado de los de River. Llegó la definición por penales y Dieguito no quiso patear.
- ¿Qué pasa Dieguito, no te gusta, estás enojado?, preguntó el profe.
- Yo no le puedo hacer un gol a Boca, respondió Dieguito.
Este sábado su papá Carlos le cumplió el sueño. Llegó a la cancha de Racing bien temprano y cuando terminó la práctica se sacó fotos con todos los jugadores de Racing. El último fue Emanuel Bocchino y, por sugerencia de Gustavo Burgardt, el defensor de Racing le preguntó la formación habitual del chaira en el campeonato Argentino A.
-¿En serio Dieguito que sabés la formación de Racing; me la podés decir?, preguntó Emanuel.
- Zí, le respondió, con esa dulzura que lleva a todos lados.
“En el arco Torrezagazti, pero ahora juega Buchi; con el doz Ferreyra; con el trez Vitale, pero como eztaba lezionado jugaba el Chueco Garzía Lorenzo; con el cuatro el Paizano, pero ahora está Nazello; con el zinco el Keko, con el zeiz Ferreyra, con el ziete Zolaberrieta, con el ocho Valente, con el nueve Vázquez, con el diez Abán y con el onze Berdún†dijo de un tirón.
Soprendido, Emanuel le regaló una sonrisa, le dio un beso en un cachete y se metió en el vestuario. En la cancha se quedó Dieguito, más feliz que un 6 de enero a las cero y un minuto.
