Torcuato Emiliozzi es un protagonista imprescindible de la historia de Olavarría. Este miércoles se recuerdan el centenario de su nacimiento, el 30 de mayo de 1912.
Alguna vez el propio “Tito†Emiliozzi contó una anécdota vivida entre las andanzas con su hermano Dante que lo pinta de cuerpo entero.
El historiador Walter Minor publicó la historia que sigue a continuación en su Facebook, a modo de homenaje, y se la pedimos prestada para compartirla con nuestros lectores y por supuesto, recordar a uno de los gringos más famosos.
Tito Emiliozzi en una anécdota
En aquellos tiempos heroicos de carreras en ruta, caminos de tierra, animales sueltos, pasos a nivel con trenes inoportunos y varias horas de carrera encima de las cupecitas, las anécdotas surgían a raudales de entre las dificultades.
Una de ellas, contada por el propio “Titoâ€, ocurrió al reabastecerse de combustible.
El tema era bastante mas complicado antiguamente, ya que la recarga de nafta se hacía en el interior del vehículo y con este en marcha, por lo que, además de tener biuen pulso, había que tener cuidado de no provocar ninguna chispa.
Cierta vez, uno de los auxiliares le alcanza a Torcuato el enorme bidón de nafta, que vale la pena aclarar, no tenía tapa y a causa de un movimiento brusco, este vierte gran cantidad de líquido en el interior de “la galeraâ€.
“El piso parecía una pileta y la nafta se deslizaba de un lado para otro en cada movimiento, pero nosotros no queríamos parar para no perder tiempo. Finalmente después de recorrer varios kilómetros llegamos, pero durante todo el camino fui pensando que en cualquier momento saltaba una chispa y explotaba todoâ€.
