Entre aquella racha sorprendente de cuatros victorias consecutivas y esta empinada cuesta de cuatro derrotas al hilo que Ferro no termina de remontar no pasó nada en función de lo larga que es la temporada del campeonato Argentino “Bâ€.
Ferro sigue cerca de los primeros lugares, lejos de los últimos en la tabla general que al final de la temporada condenará a los descendidos y a los que jugarán la promoción, el diagnóstico futbolero es preocupante.
Ferro había llegado al tope de su rendimiento con aquella victoria sobre Villa Mitre en el “Colasurdo†y cuatro partidos después tocó fondo este con Bella Vista, que le ganó y por momentos los vapuleó en el mismo patio de su casa.
“Sinceramente vi que los jugadores sintieron impotencia dentro de la cancha y yo también la sentí desde afuera. Me parece que la ansiedad los come, porque con la pelota hay buenos jugadores, pero tuvieron una noche que no fue la ideal, sin apuntarle a ninguno†evaluó este sábado Torrisi, quien prefirió no hablar después del partido.
“En el vestuario les dije que yo me hago cargo de todo, que soy el responsable de todo, pero que ellos van a tener que ofrecer una actitud ganadora el jueves contra Grupo en Tandil para sortear este tema†advirtió Torrisi y admitió que “desde que asumí en Ferro nunca nos habían superado como lo hizo Bella Vistaâ€.
“No hay absolutamente nada que objetar en el triunfo de ellos; nos ganaron las pelotas divididas, nos ganaron jugando, nos ganaron las espaldas, tiraron diagonales, mostraron un cambio de ritmo bárbaro. Me sorprendió Bella Vista, pero también se lo permitimos nosotros, con los espacios que dejamos por nuestra desorientación†señaló.
En alusión al pronto reemplazo de Moralez Páez, a quien sustituyó apenas pasada la media hora por Carlos Tavare, Daniel Torrisi lamentó “haberlo tenido que sacar en primer tiempo. Sinceramente me consumían los nervios y los minutos, y pensé en poner otro delantero para tratar de cambiar el partido, pero tampoco resultó. Cuando logramos el empate creí que podíamos cambiar el trámite, sin embargo nos volvieron a golpear enseguida y fue un nocautâ€.
Reconoció que Moralez Páez “salió mal el pobre, pero es un chico maravilloso. Se prestó para jugar en una posición que no es la de él (volante central) porque me dijo que había jugado alguna vez en el Sur, y yo le tenía fe porque saca la pelota jugando con mucha tranquilidad. Pensé que le iba a dar pausa en el medio; son esas cosas que uno piensa que van a salir y a veces no salen, pero ningún problema con él porque es un señor, un caballeroâ€.
Uno de los rasgos culturales del fútbol argentino tiene que ver con la poca paciencia, con la premura por lograr resultados y cuando estos no llegar la primera cabeza en rodar siempre es la misma. “Anímicamente no estoy nada bien. No me gusta estar en un club de un equipo que pierda, en un nivel como el Argentino B. Siempre está la posibilidad de revertirlo y tenemos con qué, ahora si vemos que en uno o dos partidos no se puede revertir yo daría un paso al costado. Una que no vivo de esto y otra que no me gustaría que así como en la circunstancia anterior ayudamos a sacar a Ferro de un lugar peligroso, ahora vayamos a parar al mismo lugarâ€.
“Esta semana para mí es clave. Creo que en las próximas horas va a llegar José Luis (Aguirre) desde Venezuela y nos vamos tener que juntar para hablar un montón de cosas†cerró el entrenador de Ferro.
