“Se me cumplió un sueño”

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com.ar

Mientras su mamá y su amigo Julián Rodríguez (el chico de Blanco y Negro que también formó parte del plantel argentino) esperaban dentro del auto que los trajo desde Buenos Aires, Jeffrey Merchant Rigo cumplió el rito de recibir todos los abrazos, besos, felicitaciones y pedidos de fotos en la vereda del Club Atlético Pueblo Nuevo.

La última foto, en medio del frío de una noche que anuncia el invierno que llega, fue con su entrenador Cristian Sánchez. “Esta fue una semana increíble; se me ha cumplido un sueño: he ganado un campeonato sudamericano con la camiseta de la selección argentina, he ganado clásicos. Estoy muy feliz” fue la primera confesión de Jeffrey.



A su corta edad pudo darse el gusto de ganarle a Brasil en un certamen internacional, casi un campeonato dentro de otro para cualquier deportista argentino, de cualquier categoría. “El entrenador nos dijo antes del partido ‘alguna vez vieron un clásico por TV sentados en el living de sus casas; bueno piensen como fue y ahora juéguenlo como lo hubiesen deseado’. Lo jugamos muy picante, con mucha intensidad todo el tiempo, pudimos defender, correr mucho, y encestamos muchos goles” contó.

Su evaluación del campeonato abarcó una parte colectiva y otra individual. “El equipo nunca tuvo altibajos; siempre fue de menos a mayor” dijo sobre lo primero, y luego acotó: “Estoy muy conforme conmigo; me dieron minutos, cumplí mi rol dentro del equipo, como lo cumplieron mis compañeros. Antes de despedirnos tuvimos una charla con el técnico y me dijo que estaba muy conforme con mi rendimiento”.

De las cinco noches, todas con amplias victorias, las más felices fueron dos, aquella del triunfo con Brasil y la final con Uruguay. “Fueron sensaciones muy lindas las dos; la noche de Brasil fue ideal, y al día siguiente le ganamos a Uruguay y salimos campeones. Fueron dos festejos muy grandes, pero el más grande fue el que tuvimos después de la final” recordó.

Aunque su madre siempre estuvo al tanto del recibimiento que le esperaba, el “Negro” recién se enteró al pasar el puente de la Ruta 226 sobre la avenida Pringles. “No esperaba esta recepción; sólo tengo palabras de agradecimiento para toda la gente que a pesar del frío me fue a recibir a la ruta” subrayó.

El último párrafo fue para completar la ronda de agradecimientos. “Esto se lo dedicó a mi familia, a mis amigos, a la gente del club y especialmente a mi mamá. Yo desde Uruguay no podía comunicarme con ella, entonces ella siempre me llamaba, todas las noches y todas las mañanas para hablar conmigo. El agradecimiento más grande es para ella”.