El doctor Alejandro Nató estuvo en Olavarría este viernes y brindó una conferencia de prensa sobre resolución de conflictos en el marco de su presentación pública que se concretó por la noche en el Palacio Municipal.
En la presentación a los medios estuvieron junto al abogado y procurador mediador especialista en conflictos públicos, la titular de la Oficina de Relaciones Vecinales y Defensa del Consumidor del Municipio, María Elena Dapello; la vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales, Gabriela Gamberini, el investigador de Facso Juan Pablo Matta, y la coordinadora del seminario sobre Resolución de Conflictos en Contextos Diversos, Natalia Messineo.
La actividad fue organizada en forma conjunta por el Gobierno Municipal y la Facultad de Ciencias Sociales, con auspicio de la Defensoría del Pueblo de la Provincia, el Centro Internacional para la Democracia y la Paz (Ciedepas-Mexico); y Emprendimientos Sociales y Productivos (Argentina).
Alejandro Nató destacó la importancia de que el impulso de su convocatoria a Olavarría “tenga como punto de partida a la universidad y el poder político. Estamos saliendo de la lógica jurídico-céntricaâ€, consideró.
Además, expuso que “los conflictos son inherentes a las personas, pero nosotros no trabajamos para evitar el conflicto, sino que queremos lograr que los conflictos se encaucen hacia caminos no violentosâ€. En este sentido, el abogado explicó que “los conflictos denotan algo, denotan una temperatura social, una sensación térmica de cómo se encuentra nuestra sociedad. Y queramos o no, en sociedades donde existen desigualdades sociales, diferencias, no podemos permitir de ningún modo que no haya conflictos. Creo que el conflicto es sano, no es incluso neutro, sino que es sano. Y esa salud social que también se manifiesta a través de la conflictividad, requiere que tenga determinado tipo de cauce para que no derive en violencia†analizó.
Tras valorar el rol de la Municipalidad y de la Facultad de Ciencias Sociales, Nató expuso que “el problema de fondo que aparece es cuál es la cultura institucional sobre cómo se proponen esos espacios, a los efectos que esos ámbitos que teóricamente deberían existir muchas veces no existen por desidia. Por ello, esto implica un festejo. El poder político y la academia se apropian de esto como un espacio no sólo para pensar, sino también promover acciones. Tiene que ver con la posibilidad de tomar con mayor responsabilidad de lo que implica la conflictividad social hoy, y lo que implica la expectativa social de lo que los referentes políticos y sociales deberían estar haciendo con el conflictoâ€.
Finalmente, afirmó que la propuesta local “es un ejemplo para el resto de la Provincia†y que el objetivo debe ser “promover estos mecanismos de prevención, de acción y de cultura porque esto tiene que ver con la transformación de la cultura, especialmente hacia una cultura de la pazâ€.
Por su lado, María Elena Dapello, se refirió a la labor de la oficina de Relaciones Vecinales y Defensa del Consumidor, “facilita el diálogo entre los vecinos cuando tienen algún tipo de desavenencia. Lo que hacemos es prevenir, gestionar cuando hay situaciones de conflicto, y ayudarlos a resolver estas situacionesâ€.
En tanto, Juan Pablo Matta, habló sobre su desempeño como investigador de las Ciencias Sociales en la oficina de Relaciones Vecinales, “desarrollamos durante todo el año pasado actividades muy concretas vinculadas a tratar de encarar, de acompañar y transitar la conflictividad diaria de los vecinos de Olavarríaâ€.
Finalmente, Gabriela Gamberini, apuntó a que “el tema de la resolución de conflictos preocupa, un tema que seguramente ocupa las reflexiones de muchos vecinos de diferentes sectores sociales, pero que no necesariamente a veces encuentran las herramientas para poder actuar ante situaciones de conflictosâ€.
