“Lo disfruté kilómetro a kilómetroâ€. La primera reflexión del Gato Barbery para la Ciudad y todos los que siguieron cada etapa del Rally Dakar 2013 condensa mucho de lo que vivió para cumplir su sueño de llegar a la meta y de paso escribir un nuevo capítulo de la historia del deporte local.
El piloto olavarriense explicó que “uno hace un esfuerzo tan grande que parece que los recuerdos de la infancia te bombardean la cabeza. Todos los que pasaron algún momento conmigo andando en moto como mi tío, mi viejo, toda la gente con la que compartí esta pasión… Esta moto la empujaron, solamente me tocó a mi manejarla. Fue terrible la energía que me mandaron†se llenó de emoción.
En diálogo con Radio Olavarría, contó que “hubo pruebas realmente muy duras, pasamos por lugares que uno nunca imaginaba que podía pasar y pudimos superarlas. Eso fue por la onda de la gente que siempre nos apoyó. En esta prueba se pone absolutamente todo: físico, mente y espíritu. Te reís, llorás, es algo increíbleâ€.
Señaló que “fue muy fuerte el día que falleció el francés por los recuerdos que me trajo pero las etapas de Fiambalá era como un cuco que estaba flotando porque fue donde el año pasado me quedé afuera. Gracias a todo el equipo que me aconsejó, lo encaré con el mejor espíritu pidiendo permiso para entrar al desierto y de arriba nos ayudaron, se abrieron las canillas, llovió, bajó la temperatura y corrimos con las condiciones no habituales de ese lugar. Las pasamos y cuando salí del desierto, me guiñó un ojo. La próxima vamos a tener que estar muy preparados para enfrentar la dureza de un desierto como ese. Este viernes pasamos Copiapó, nos puso al extremo con un manejo de 12 horas. Estaba mentalizado que para pasarlo había que ir kilómetro a kilómetroâ€.
Es conciente que “tu vida tiene un antes y un después del Dakar. Como periodista te cambia el punto de vista para entender la carrera porque la vivís en carne propia. Me convertí en el primer periodista latinoamericano en terminar el Dakar en moto y eso es un verdadero orgullo†destacó.
Luego entendió que “el Dakar es una experiencia de vida súper fuerte. Haberlo superado me genera muchas cosas internamente. No sentía presión pero si la necesidad de pasar la prueba. Muchos confiaron en mí, pero había otros que creían que no iba a pasar ni cinco etapasâ€.
Muy humilde, Barbery indicó que “esto no es mérito mío, sino de toda la gente que me acompañó desde el 2009 cuando decidí volver a competir. Todos los que aportaron su tiempo, dinero, energía… eso se acumuló desde aquella fecha hasta recibir la medalla mañana (por el domingo) en Santiago de Chileâ€.
“Después del sexto día hice un click y el cuerpo cambió. Podía manejar las horas que sean necesarias. Alfredo (Sacher) me dijo que era la adrenalina que ya se había activado y que va a durar. Todos dicen que después que llegás, te baja el cansancio y tenés que prepararte para dormir dos o tres días seguidos†contó feliz.
Y la historia fierrera de Olavarría, también estuvo en sus recuerdos. “Cuando estaba ingresando a Santiago me imaginaba a los gringos Emiliozzi cuando llegaron en la Dos Océanos, algo así. Es algo increíble. Ahora a festejar†descargó el Gato.
Por último, habló de su regreso a nuestra ciudad. “Este domingo tenemos el podio, a la noche hay festejo en Chile y el lunes estaremos pegando la vuelta. Vamos a estar avisando, calculo que el martes estaremos allá†anticipó.
Las primeras reflexiones de Juan José Barbery, tal vez sin darse cuenta de que logró escribir un nuevo capítulo del deporte olavarriense. Y eso queda en la historia.
