Este viernes y sábado se llevaron a cabo en la ciudad las primeras Jornadas Formativas e Informativas sobre Sexualidad y Afectividad en la Diversidad Funcional. La actividad estuvo a cargo a licenciada en psicología María Elena Villa Abrille, especialista en sexualidad y discapacidad. La acompañó en la actividad Mariana Paez, una mujer con síndrome de Down totalmente independiente.
Juntas disertaron en las Jornadas llevadas a cabo en la Casa del Bicentenario, organizadas por la mutual Gestar Anhelos y hablaron con Infoeme antes de su presentación. La profesional sostiene que “Mariana tiene muy buena llegada, porque a los padres les impacta mucho cuando ella habla, lo mismo a los jóvenesâ€, destacó la sexóloga.
Mariana, quien trabaja en el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, acompaña a la sexóloga y expone sus conocimientos acerca de la relación entre la discapacidad y el Sida: “Creo que mi testimonio es importante no solamente para los padres, los docentes y profesionales, yo también hablo para los jóvenes, para nosotros mismos, eso es lo más importante, que los jóvenes seamos concientes y sepamos prevenir estas enfermedadesâ€, comentó.
Ambas han participado de conferencias en todos el país y viajaron a España y a los Estados Unidos con sus disertaciones, dónde experimentaron Villa Abrille comentó una anécdota que pone de manifiesto la personalidad de Mariana: “estábamos en una convención en Granada (España) y Mariana se levantó y nos dijo gritando “¡estamos hartos de que los doctores y profesionales hablen por nosotros, queremos que nos escuchen!â€, lo dijo mirándome a mi para que entienda el mensajeâ€, contó entre risas la psicóloga.
En cuanto a la preparación para dar este tipo de charlas, Mariana Paez manifestó que “yo no me capacité para hablar de estas cosas, es natural mío, me sale de manera espontánea. Yo hago comedia musical, títeres, eso me ayuda a desenvolverme y poder hablar en público y no sentirme nerviosa cuando hablo†explicó.
Mariana quiere que escuchen su mensaje, su historia es un ejemplo. Trabaja, se vale por sus propios medios y su mayor deseo es que muchos otros la imiten: “No quiero que nadie hable por mí, las personas con capacidades diferentes tenemos voz, podemos hablar, podemos opinar y podemos decirle al mundo que no somos objetos de nadie, somos personas que queremos opinar. Tenemos derechos, pero de los derechos no vivimos. Nos tenemos que preocupar también por nuestro futuro, para tener obligaciones y deberes que cumplir†sostuvo.
