“La Ley de Turismo no establece qué porcentaje de los juegos de azar se utilizarán para su financiamiento”

Por Redacción

----------------
La senadora provincial María Isabel Gainza cuestionó la delegación de facultades que se estableció con la media sanción de la denominada Ley de Turismo para la provincia de Buenos Aires –que deroga la antigua legislación y crea una ley marco para la actividad- ya que posibilitará al Ejecutivo “legislar” en la reglamentación de la norma y, además, criticó que no se haya fijado un porcentaje de los recursos derivados de las ganancias de bingos y casinos que financiarán al Fondo Provincial de Inversión para el Turismo (Foprointur). Esos fondos podrían utilizarse para financiar el turismo de los ciudadanos de bajos ingresos.

El bloque de la Coalición Cívica acompañó en general la iniciativa pero votó en contra del artículo 4 –que establece una delegación de poderes permitiendo al Ejecutivo “legislar”- y rechazó el artículo 12 porque no fija el porcentaje que se extraerá de las ganancias de los juegos de azar destinadas al Foprointur, recursos que podrían ser utilizados para solventar la actividad turística de los sectores vulnerables.

Al fundamentar su rechazo a la sanción de “leyes marco”, la senadora de la Coalición Cívica expresó que “esta extravagante idea supone que la Legislatura puede enajenar a favor del Poder Ejecutivo las potestades que le son propias, dejando de lado la clara prohibición que contiene el artículo 45 de la Constitución Provincial. Lo curioso del caso es que si bien el oficialismo ya no tiene las mayorías (parlamentarias) se ha establecido una especie de inercia legislativa donde algunos bloques opositores manifiestan sus reparos pero a la hora de la discusión en Comisión y en el momento de la votación sienten un imperativo deber `de acompañar al Ejecutivo´”.

El artículo 12 de la iniciativa legisla sobre los recursos del Foprointur y en su inciso 12 establece como recurso de este fondo el emergente del producido de la recaudación de los juegos de azar que administra la Provincia pero –aclara- que “no tuvieren otro destino especialmente determinado”. Al respecto, Gainza enfatizó que “es claro que la actividad de casinos y bingos se ve incrementada en la ciudades y áreas turísticas por la afluencia de más personas derivadas de esta actividad. Por lo tanto hubiese sido imprescindible determinar un porcentaje que derivado de los juegos de azar se destine, por ejemplo, a solventar el turismo de los ciudadanos de bajos recursos. Hubiese sido una excelente oportunidad extraer de las cuantiosas ganancias de las empresas que explotan las salas de juegos un porcentaje destinado al turismo de todos aquellos que no pueden financiarlo por sí mismos”.