Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Foto: Alejandro Casamayou
En el inicio del siglo “Nacho†Gómez era referencia inevitable si se convocar a los mejores jugadores de Olavarría era el asunto. De muy pibito lo vio Fatiga Russo a mediados de los ’90 y se lo llevó a entrenar con la primera división de El Fortín cuando aún era un “7†prometedor.
Con el tiempo fue retrocediendo en la cancha; la primera escala fue de “ochoâ€, después de “cuatro†y se le recuerda un rendimiento espectacular como “tres†aquella tarde que El Fortín le ganó a Alvarado sobre el sonido de la chicharra con un golazo de Daniel Salguero desde fuera del área.
Entonces, cuando Racing inició la tarea de conformar un equipo que reverdeciera al marchito fútbol olavarriense, fue uno de los primeros en ser convocados. “Cuando me pongo a pensar en esa campaña, me pongo muy bien. Y eso que no empezamos bien, que la gente nos resistía; Luis (Barbieri), un gran tipo, se tuvo que ir y agarró Fabio (Almirón) como director técnico y de a poco se fueron dando los resultados†recordó Nacho.
En el medio de aquella primera campaña de esta década gloriosa de Racing se fueron perdiendo individualidades muy importantes, dos de ellas delanteros de peso: Marcos Giliberto por lesión, y fundamentalmente Federico Nieto, por razones personales.
“Con la ‘Chicha’ Nieto jugué un solo partido, en Gonzales Chaves y, la verdad, sabía todo lo que debía hacer un delantero de área, nos facilitaba todo a los volantes. Fue una lástima; si él se hubiese quedado habríamos llegado mucho más lejos porque perdimos nuestra carta más importante de gol†lamentó.
Nacho no pudo jugar en el increíble cierre de aquella campaña inicial, cuando Racing debió mudar su localía a Tandil y pese a pelotera a Deportivo Independencia terminó perdiendo 3-2, con un gol de Auzmendi directo de saque del medio.
“Son los riesgos en un club popular como Racing, como perder la localía por dos o tres loquitos que hacen disturbios. Estábamos con el Papo (Fabricio Marín) y con Iván (Colo); empatamos después de mucho buscarlo, y la metieron desde la mitad de la cancha. Ahí les dije que nos vayamos, porque más mala suerte no podíamos tener ese día†contó “Nachoâ€.
“Fue una lástima, porque Racing tenía equipo para seguir, la gente acompañaba un montón, pero no tenía que ser ese año. Yo sentí en carne propia la pasión de la gente; no esperaba un marco tan importante en la cancha de El Fortín el día que empatamos con Hinojo; fuimos a Puerto Belgrano y coparon una tribuna. Racing tiene esas cosas tan lindas†subrayó Nacho, hoy cajero del Banco Santander y cuando puede despunta el vicio con la pelota.
Un par de años después, tuvo la chance de formar parte del plantel que logró el ascenso al Argentino A con Hugo Tenaglia. “Me fueron a ver en un amistoso con Alumni en Azul, me dijeron de volver, pero en esa época yo trabajaba en Cerro Negro y privilegié el trabajo. Esa misma noche me fue a buscar un tipo que quiero entrañablemente, como el Gordo Saldías, lo mismo que a Popa, Sergio Sarfield, y la verdad, yo no podía irâ€.
“Creo que después de lo que pasó con Loma Negra no hubo un equipo que provocara tanta expectativas, que generara tanta ilusión como Racing. No sé como estaban económicamente, pero todos los decían que estaban relocos, pero ellos siguieron apostando a más y lo siguen haciendo. Ojalá que todos los reconozcan, desde la Intendencia para abajo, y se apoye a todos los emprendimientos deportivos, pero en este país se respira fútbol, y Racing en Olavarría es sinónimo de fútbol†opinó.
“Dirigentes como esos no se encuentra en ningún lado, porque se hicieron cargo de muchas cosas nuestras y con mi familia les vamos a estar agradecidos eternamente. Me hubiese encantado seguir, me hubiese encantado haber ascendido con El Fortín cuando lo dirigía Fatiga (Russo), o con Racing, pero las cosas se dieron así y los recuerdos son los mejores. Tengo un gran cariño por esa gente de Racing, por el club, que se comportó muy bien conmigo y con mi familiaâ€, cerró Nacho Gómez, uno de los que arrancaron la épica chaira que ya lleva una década.
