Daniel Lovano / Infoeme.com
Fotos: Josefina Bargas y facebook Gato Barbery
Como los cóndores que son capaces de viajar desde las sierras de Pailemán -al borde del Atlántico- hasta lo profundo del cordón andino, el Gato Barbery montará su moto en Mar del Plata el primer día de 2012 para transitar por tierra un recorrido similar y llegar dos semanas más tarde a la capital del Perú.
La prueba fundada en 1979, después de que el piloto Thierry Sabine se perdiera en el desierto de Teneré durante días, tendrá desde el 1 de enero su cuarta edición en esta parte del mundo y el “Gato†empezó a trabajar para ella en junio.
Tiene turno para la técnica el 29 de diciembre a las 9.30 de la mañana. A esa altura ya estará pensando en aprovechar todas las experiencias cosechadas en su recorrido por la edición 2011. “Creo que ahora sé todo lo que no hay que hacer, igual esto es Dakar y nada garantiza nada. El ejemplo más claro es Volkswagen, que pese a tener un presupuesto de 12 millones de Euros le llevó 6 años ganarloâ€.
Sólo “estar†significó pasar por un complejo filtro. “Pienso que los organizadores tuvieron en cuenta mi currículun; que contó mucho lo que vivimos en 2011 con Taraborelli y Luis Beláustegui, que estuvimos en la cuerda floja en la edición pasada. Seguro que valoraron que de las últimas 48 horas manejamos 31, que nos pasamos dos noches en el desierto y eso pesó para darnos otra oportunidad de correr el Dakarâ€.
“Nosotros vamos a correr más que nada el ‘sudacar’ (risas); hay que administrar un montón de cosas, como tiempo, recursos, y eso forma parte del aprendizaje que da el Dakar. Un Dakar es muy exigente en la parte física, y fundamentalmente en lo mental para los que vamos en las motos y en los cuatris. Lo que en un auto hace el navegante, lo debemos hacer nosotros. El desgaste físico para manejar un moto ya es muy alto, y a eso sumar el esfuerzo mental de ir navegando, de llevar el cronometraje†comentó.
“Hoy a la distancia me doy cuenta -reconoció- de que el año pasado nos equivocamos en el entrenamiento. Había bajado 31 kilos y quedé medio débil arriba de la moto. Este año con Fermín Urdampilleta seguimos el ordenamiento que arrancó Fabián Mantz e hicimos hincapié en masa muscular, potencia, y ahora a lo último la resistenciaâ€.
Días atrás Barbery compartió un acto con el vicepresidente Amado Boudou, un reconocido motoquero, quien le hizo una curiosa promesa: “Le dije que pruebe la moto, y respondió que él es de probar motos choperas, pero lo convencí y en una de esas después del Dakar si la agenda se lo permite va a venir a Olavarría a probar la motoâ€.
Habrá una actitud distinta en el “Gato†para encarar este Dakar. “Uno debe estar preparado para manejar entre ocho y diez horas por día. En la última edición me fui de rosca; tuve días de 18 horas arriba de la moto, y eso es cansancio que se va acumulando. Cometí el error de tomarlo como un viaje, fui parando, ayudamos mucho, nos ayudaron. Ahora estoy con el chip de avanzar mucho más y competir conmigo mismo†prometió.
El elemento mecánico esta vez tendrá poco que ver con la moto casi artesanal que lo condujo en su primer Dakar. Esta unidad de 450 cc es un prototipo construido con el apoyo de Guerrero, con partes importadas de Estados Unidos, otras de Europa y un tanque de aluminio desarrollado en Cañuelas.
“La evolución ha sido muy grande. Que tenga 10 kilos menos ya es una cosa muy importante, además la forma en que fueron distribuidos esos kilos; la nafta está mucho mejor repartida, con 15 litros adelante y 14 atrás. Se bajó mucho el centro de gravedad, que eso en una moto es clavee. Todo eso la hace muy ágil, tiene además un motor muy potente†destacó y acotó: “Estoy muy entusiasmado; esta moto me va a permitir contar con elementos que en la pasada edición no tenía, como el amortiguador de dirección, que sirve para absorber mucho el movimiento de ‘jimmy’, que es el movimiento lateral del manubrio. En tantas horas por día, al neutralizar eso se ahorra muchísima energíaâ€.
“No voy a buscar un resultado deportivo porque en el Dakar llegar a la largada es un triunfo. Este año la preselección fue muy dura; quedar entre los 21 argentinos es un privilegio y hay que aprovechar la oportunidad†apuntó.
A los caminos argentinos y chilenos, este Dakar 2012 agregó los peruanos. Un dato que según los especialistas españoles lo torna casi idéntico a la carrera que durante décadas transitó el continente africano.
“El setenta y cinco por ciento va a ser por el desierto. De Perú para arriba es desierto, y además está el condimento de las etapas argentinas, donde hay un poco de todo. Tendremos mucho enduro en San Juan; calculo que va a haber mucho ríos con piedras, inclusive con rutas separadas para autos y motos. Los días que nos manden por ruta separada nos vamos a tener que preparar para ‘endurear’ mucho, porque andaremos por una huella angosta donde los autos no podrían pasar†analizó.
En el mismo sentido, aclaró que “Cuando compartimos ruta con los autos generalmente es desierto abierto o camino más rápido, con lo cual el riesgo de un golpe fuerte es más grande. Hay que viajar a 120 kilómetros por hora en la tierra, que es muchoâ€.
“Toda la zona de Arequipa, que es la primera parte de Perú, la hice en un viaje a Machu Pichu que organizamos con mi programa. Ahí conocí los médanos, la contextura de la arena; el desierto de Atacama lo conocí en el Dakar pasado. En la moto se ha trabajado mucho en función de la arena. Hay un montón de detalles, que parecen tontos, pero el Dakar es una sumatoria de 500 detalles tontos que te hacen llegar o abandonar†advirtió.
Otra gran diferencia entre el pasado Dakar y el inminente radica en la forma que accedió a los importantes recursos económicos que exige esta carrera: “Lamentablemente mi ‘main sponsor’ (principal auspicio) en la edición 2011 fue mi viejo, porque la herencia que me dejó la invertí toda en el Dakar, y como este año no está ese dinero tuve que salir a buscar sponsors. Hoy, todavía estoy cerrando auspicios y terminando acuerdosâ€.
Recién la última semana sintió que se desataba la adrenalina que envuelve a este raid que alguna vez unió París con la capital de Senegal. “Intentamos armar todo a partir de junio, pero la fiebre del Dakar arrancó el 20 de diciembre. Antes no pasaba nada, y en dos días se me fueron tres baterías de celular porque la gente recién ahora se metió en el Dakar. Forma parte del desafío que es llegar a una largada; hoy por hoy valoro eso, porque hay que llegar a la largada…†enfatizó.
Por ahora, no hay expectativas de recuperar lo invertido, sólo de disfrutar la apasionante obsesión de montarse otra vez a una moto para intentar atravesar la línea de llegada después de haber recorrido los caminos más exigentes e intrincados del continente. “El primer objetivo es cubrir el presupuesto de este año, porque el Dakar es así, plantea las cosas edición por edición, día por día. Si después hago méritos y les devuelvo a los sponsors algo bueno creo que en próximas ediciones existirá la posibilidad de recuperar lo de la edición pasada, por hoy no es mi prioridadâ€.
“Si uno llega al último día ya cumplió el objetivo. Igual, trato de no imaginarme el recorrido; lo planteo día por día, navegando cada punto y lo otro que se dé como un resultado global†estimó el “Gato†Barbery, casi con el pie en el pedal, a punto de inicial esa aventura llamada Dakar, que este año irá de costa a costa por el continente americano.
