Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Fotos: gentileza La Voz del Interior
Muchos de los casi 200 chiquilines que en las tardes van a patear una pelota en la contención de la escuelita de fútbol de Racing no tienen ideas de quien es ese hombre que le sigue dando una lucha sin cuartel a las canas y casi siempre anda vestido de azul.
Hugo Alves tiene -al menos- tres escarapelas que no se puede colgar cualquiera: fue campeón mundial juvenil en 1979 con Maradona en el timón del barco (además hizo el gol del empate en la final con la URSS), dos años después dio la vuelta olímpica con el Boca que tuvo al “Pelusa†de Villa Fiorito y más acá en el tiempo formó parte del cuerpo técnico de Ricardo Gareca en el segundo ciclo más exitoso de todos los tiempos que registre la historia de Talleres de Córdoba.
“Los que hemos vivido en Talleres, cuando lo ascendimos y después ganando la Conmebol, fueron los momentos más lindos que me tocaron vivir en una institución, porque logramos todos los objetivos que nos propusimos†recordó.
Porque Hugo llega al Barrio Jardín Espinosa y le abren todas las puertas de “La Boutique†de par en par. La “T†fue casi un antecesor del juego lujoso del Barça (pero sin títulos) del fútbol argentino en la segunda mitad de la década del ’70, después ingreso en una etapa mediocre de la que emergió a fines de los 90. En 1998 retornó a primera división ganándole la final de la B Nacional (ni más ni menos) que a Belgrano y en 1999 con Gareca y Alves al mando del vestuario se quedó con a última Conmebol.
“Sinceramente me da pena de verlo donde está. Talleres es un grande de la provincia y de la Argentina; es como Boca o River, tiene una enorme hinchada y los clásicos con Belgrano son increíbles, pero cuando se incurre en malos manejos se pagan las consecuencias. Igual no deja de ser un grande, y van a ver que el domingo cuando reciba a Racing la cancha va a estar llena†advirtió el actual DT de la primera local chaira.
Por las dudas, para no perder de vista el contexto, esa Copa Conmebol que Hugo ayudó a ganar está también en las vitrinas de San Pablo, Botafogo y Atlético Mineiro de Brasil; Lanús y Rosario Central; Peñarol jugó dos veces la final y Olimpia de Paraguay otra.
“El lugar de Talleres es la Primera División. Nosotros gracias a Dios estuvimos 4 años en el club, pudimos trabajar con tranquilidad y se lograron todos los objetivos; es así que el día que nos fuimos le dejamos un equipo netamente cordobés, un capital que el club después despilfarró, y llegado el momento le sucedió lo que les pasa a los que hacen mal las cosas, y es una pena porque Talleres es un grande†comentó.
“No tengo dudas de que en algún momento va a recuperar su lugar en la Primera División, y será cuando llegue gente que haga las cosas como deben, y esperemos que cuando le toque volver no se vaya más de la ‘A’, que es el lugar donde debe estar†apuntó.
Hugo Alves ingresa al campo de juego del estadio de Curitiba con dos líderes de aquellos equipos de Talleres, Maidana y Cuenca
Hay otro dato que hace entrañable aquel cuerpo técnico para los hinchas del ‘Matador’, y Hugo lo cuenta así: “Cuando llegamos nosotros al club nos tocó el primer clásico y lo perdimos. Talleres llevaba 15 años sin ganarle un clásico a Belgrano; en el segundo le ganamos, y después nos quedamos con la final por el ascenso, los goleamos en Primera. Con el Negro Marchetta, con Rezza, con otros técnicos, siempre los clásicos se los ganábamos nosotros. Ibamos por la calle con Ricardo (Gareca) y el hincha de Talleres te lo agradecía con un cariño que no se podía creerâ€.
“Pasamos de ascender a terminar quintos el primer campeonato que ganó el Boca de Bianchi, con un gran partido en La Bombonera, cuando el Mellizo Guillermo hizo uno de los goles que más le recuerdan, y después la Conmebol, con una final increíble. Habíamos perdido 4-2 el primer partido en Brasil y era casi imposible darlo vuelta. Ese fue otro momento bárbaro, con una tensión increíble, con toda gente que había y lo ganamos 3-0 en el último minuto. Fue una fiesta Córdoba†recordó Hugo Alves, un hombre que enlaza esta historia que aún no empezó a escribirse entre la “T†y el Chaira.
