Mar del Plata / Daniel Lovano, enviado especial de Infoeme.com
Foto: gentileza olafutbol.com.ar
Ezequiel Molina venía de una serie de rendimientos parejos con la camiseta de Racing y la semana pasada había anotado en su foja de servicio dos asistencias lejanas, una para Altamirano, otra para Abán.
Este domingo en Mar del Plata fue una de las figuras, y sirvió otro gol en la cabeza oportunista del gran goleador chaira. Una pase gol que viene con recompensa. “Con el Gordo tenemos una apuesta desde que empezó el campeonato: cada vez que le pongo un pase me tiene que pagar un vinito, pero no un vino Toro, sino un buen vino, así que espero que cuando lleguemos a Olavarría cumpla con la palabra†bromeó.
“Gracias a Dios en mi carrera he metido unas cuantas asistencias, y me siento más feliz poniendo a un compañero para hacer un gol que metiéndolo yo. Hoy por hoy estoy muy feliz, y disfrutando de este momento†precisó el cordobés, que también habló de este recorrido con la casaca de la estrellita: “Vengo bien, gracias a Dios; los compañeros y el cuero técnico me brindaron mucha confianza y con la experiencia que uno tiene puede tiene puede manejar los partidosâ€.
Oscar Altamirano pidió el cambio de un intento de fuga desde la mitad de la cancha, y se temió una lesión muscular en primera instancia, pero luego se tomó el tobillo. “Tengo un golpe de arrastre y lo mejor era dejarle el lugar a un compañero en mejores condiciones, al ciento por ciento†explicó.
“Por suerte se sumó, que es lo importante. Se podría haber ganado, se podría haber perdido, pero no nos vamos a Olavarría con las manos vacías y eso es lo que vale†destacó uno de los goleadores del certamen, con 6 tantos en 7 partidos, a uno apenas de Esteban Ciacheri de Rivadavia de Lincoln.
“Tuvimos la desgracia de perder a Marcos (Coronda), pero Martín entró muy bien, y eso nos pone muy contentos, porque es un chico de club, un chico de Olavarría que tuvo su oportunidad y estuvo a la altura de las circunstancias†ponderó el capitán chaira.
Martín Mocoroa tomó un hierro caliente cuando debió ocupar el arco, ante la lesión de Coronda, y no sólo respondió con solvencias, sino que aportó tres excelentes tapadas. “Entré seguro; es feo cuando a uno le toca por la lesión de un compañero, pero me sentí seguro a partir de la primera pelota que tapé, cuando Lamolla quedó mano a mano y pudo rechazarla con la punta del pie. El primer cabezazo del segundo tiempo también fue complicado†comentó el pibe olavarriense.
“En líneas generales anduvimos muy bien. Estuvimos bien parados en defensa, no les permitimos llegadas, y al final quedamos cerca de ganar, pero el punto que se rescató también es importante†valoró Martín, mientras la cumbia atronaba en un satisfecho vestuario visitante.
