Una visita ilustre para este fin de semana

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com.ar

Este Pernía quiere llegar a lo que hizo el “Tano” viejo, pero ya consiguió lo que el país pedía y Menotti no le permitió a Vicente Alberto en el Mundial ’78.

Mariano lo hizo en Alemania 2006 con la base de la selección que española que desde hace cuatro años es dueña absoluta del fútbol mundial, con un estilo como bandera que defiende las mejores tradiciones… argentinas.

Este fin de semana pasará por Olavarría con la truope del TC Pista Mouras, en un buen momento: viene de obtener el segundo lugar en el Autódromo “Roberto Mouras” de La Plata. “Si me preguntaras de dónde viene mi pasión por los fierros significaría que sos un muy mal periodista”, bromeó.

“La historia está muy marcada; papá la inició, Leo (su hermano Lionel) la siguió primero como futbolista profesional en Estados Unidos, y ahora yo, que al revés de mi hermano he sonado mucho como jugador de fútbol y ahora me encuentro haciendo la primera experiencia en el automovilismo” contó.

Cuando Vicente Alberto se retiró del fútbol, Mariano tenía apenas 6 años. “No tengo recuerdos, más allá de haberlo acompañado a los entrenamientos en la cancha de Vélez; de Boca nada. Mis recuerdos de papá en el deporte son todos arriba de un auto de carrera” contó.

Deportistas de elite con la pelota o en el volante, para los Pernía no existe ninguna disyuntiva. “Antes podía ser 50 y 50. Hoy en día -en mi caso y en el de Leo- te diría 70 automovilismo y 30 fútbol. De hecho yo no estoy vinculado para nada al fútbol y casi no miro partidos, salvo cosas muy puntuales, como cuando juega la selección, la final de alguna Copa, o el Barça, que lo mira hasta el que no le gusta el fútbol” opinó.



Con los fierros es distinto. “Estamos todos los días mirando canales de automovilismo, sean carreras en vivo o en diferido, o sino carreras grabadas de la época que corría papá, que me encantan” confesó, y luego afirmó que su objetivo “es llegar al TC, como mi viejo, aunque reconozco que a mi edad es muy complicado. Ya tengo 35 años, y hoy en día los chicos vienen a los 20 años del karting con una escuela enorme y mucha experiencia. Agustín Canapino ganó un campeonato de TC con 19 años. Es como querer jugar profesionalmente al fútbol a los 26 años, sin haber jugado nunca”.

“Los Pernía no hacemos nada por hobby, todo lo contrario. Los hobbies los comparto con mi mujer y mis hijos; en el deporte hacemos todo con mucho profesionalismo y al ciento por ciento; para llegar lo más lejos posible. Mi intención es llegar lo más lejos que el tiempo y mis condiciones lo permitan” advirtió.

En la última salida a pistas, fue segundo en La Plata. “Por suerte hicimos un cambio rotundo de auto, de equipo, de todo. Había corrido dos carreras nomás y no había conseguido buenos resultados. Lo hablé con papá y con Leo, de buscar un auto bueno; quería un auto bueno para sacarme todas las dudas, y funcionó”.

Tal vez este fin de semana llegue a Olavarría el viejo Vicente; su hermano Lionel y su cuñado Bruno Marioni estarán con el FIAT Línea la carrera del Súper TC 2000.

Ultima referencia tuerca en la transición a la parte futbolera de la charla. Porque Mariano Pernía tuvo una exitosa carrera en el fútbol español, y con la casaca roja fue parte de la base de la mejor selección del mundo.

“Tuve la suerte de ser compañero de todos los campeones de Europa y del Mundo, en Sudáfrica. Yo jugué toda la eliminatoria para la anterior Eurocopa y quedé afuera de la lista al final, y después se ganó el Mundial con un 80 por ciento de ese equipo” apuntó Mariano, que en su Mundial no estuvo tan lejos de adelantar los tiempos.

“Creo que la clave de nuestra eliminación fue el empate de Francia en el descuento del primer tiempo. Ahí nosotros nos caímos mentalmente, ellos se agrandaron… Un Mundial tiene eso: 45’ malos como nos pasó a nosotros, y te quedás afuera. Veníamos de ganar 4-0 el primer partido, 3-1 el segundo y 2-0 el tercero; estábamos embaladísimos y por ese segundo tiempo nos quedamos afuera” recordó.

“El recuerdo es maravilloso. Uno es consciente de sus condiciones y en el inicio de mi carrera jamás imaginé que podía llegar a jugar un Mundial; jamás me puso una meta tan alocada, porque es para unos pocos privilegiados” aclaró Mariano, que compartió equipo con algunos monstruos sagrados del fútbol actual, como el manchego Andrés Iniesta.

“Siempre digo que ver jugar a Iniesta da mucha bronca; hace todo tan fácil, que a los demás nos hacen sentir unos tarados. Y los de afuera al resto nos exige lo mismo porque parece muy fácil jugar, y casi sin esfuerzo. Yo gozo mucho viendo a Messi, a Xavi a Iniesta” enfatizó.

Antes de empezar a preparar el bolso para viajar a Olavarría, Mariano se dio un lujo que todos los futboleros envidiarían: compartió un desayuno con Messi y el Kun Agüero en el complejo de Ezeiza, antes de que la selección parta rumbo a New Jersey para jugar este bsñabado con Brasil.

A Messi, justamente, los sufrió desde el lateral izquierdo cuando era un genial wing derecho con la pierna cambiada. “De Leo no puedo decir mucho; justo ayer fui a desayunar con ellos al predio y le decía que cuando nos tocaba con el Barça íbamos en el colectivo sabiendo que nos iba a volver loco. No había muchas chances de hacer un partidazo cuando estábamos ante él, porque a Leo no le cuesta mantener ese nivel todo el tiempo que quiera. Y yo creo que aún no hemos visto al mejor Messi”.