Un homenaje al viejo y querido básquet de Olavarría

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Fotos: Alejandro Casamayou

El llanto desconsolado de José Maceo, las lágrimas de Cristian Sánchez, la desazón de todo Ferro, el desconsuelo de Matías Santana, la locura del pibe Coppero. Ultima imágenes de una noche memorable, que regalaron Pueblo Nuevo y Ferro en la final anual del básquetbol olavarriense.

Ganaron los albiverdes 88-86, en un cierre dramático, que a punto estuvieron los carboneros de llevar al alargue, pero Matías Santana no pudo. El aro que da contra la cancha de golf del Parque Carlos Guerrero coqueteó con esa pelota que salió de las manos de una de las tremendas figuras de la noche, y toda la lucura fue albiverde.

El corte de red fue para el otro figurón, Emiliano Coppero, con sus impresionantes 39 puntos. De salida se vio que iba a ser la noche del ex Estudiantes, inspiradísimo desde media y larga distancia cuando el partido pintaba algo mejor para Ferro, en un primer cuarto que los dos virtualmente despreciaron la marca.

El carbonero cerró con una ventaja 23-20, pero un parcial de 17-5 para Pueblo Nuevo en la primera mitad del segundo revirtió una tendencia que Ferro ya no iba a poder quebrar, a pesar de una suprema incertidumbre a medida que se iba acercando el final.

Pueblo Nuevo adosó a su funcionamiento el trabajo de Arce, que tomó el rol de Coppero en las ofensivas; desde más allá de la línea, o en la zona pintada sumó 13 puntos en el segmento. Enfrente, sólo Santana sostenía a ferro en partido, con sus impecables penetraciones o el infalible lanzamiento exterior.

En el tercer cuarto los dos ajustaron las marcas, pero también apareció un protagonista que no estaba invitado a la escena: el nerviosismo. De pronto Ferro metió un parcial 7-1 en el inicio y volvió a pegarse en el marcador; pero Pueblo Nuevo respondió con una escapada de 10-0, en medio de un desequilibrio emocional carbonero que ninguno expresó mejor Debiasi.

Una falta técnica al de Saladillo le costó a Ferro cuatro puntos en un abrir y cerrar de ojos. Entonces la falta de sentido común de Darío Verbag apareció en escena y el más perjudicado resultó Pueblo Nuevo: un caminata dudosa en una falta a Turchi debajo del tablero albiceleste primero, una falta reclamada por Arce terminó en la descalificación del ex Estudiantes.

Pueblo Nuevo arrancó con seis puntos de ventaja el último cuarto, pero con Arce sentado en el banco se quedó sin más variantes ofensivas que el tiro exterior de Coppero. En los últimos cinco minutos, la puntería de Santana y Debiasi desde más allá de los 6,75 le tiró toda la presión a los albiverdes.

Para colmo, Aquino falló cuatro personales seguidos, Coppero tampoco estuvo fino y en el último minuto un triplazo de Santana dejó a Ferro apenas un punto abajo (81-82). En la réplica Turchi metió un doble inverosímil abajo del aro; Santana hizo uno y uno desde la línea; Aquino lo copió del otro lado.

Con el corazón en la boca jugaron hasta el final. La última pelota quedó para la gran figura de Ferro, y uno de los actores estelares de la noche. Corrió toda la cancha, se plantó, sacó un lanzamiento cómodo desde el costado derecho, y la pelota después de bailar con el aro no quiso entrar.

Recién ahí Pueblo Nuevo tuvo el título en sus manos; en ese preciso instante Ferro bajó los brazos. Un partidazo, una final para el recuerdo que por el canto de una uña se fue para el “Juan Manolio”.

Esta es la síntesis del partido:

Ferro Carril Sud: Osvaldo Debiasi 13, Matías Santana 34, Ignacio Catanzaro 11, Pietrafesa (x) 5, Diego Lancione 3 (FI); Néstor Briones 6, Alejandro Sentenac 6, Weisner 5, Borzi 2, Darian Américo 2. DT: Juan Bourgeois

Pueblo Nuevo: Aquino 7, Emiliano Coppero 39, Jansen 9, Federico Arce 18, Alonso 2 (FI); Crivelli 2, Schvemer 4, Turchi 7. DT: Cristian Sánchez

Parciales: Ferro Carril Sud 23 – Pueblo Nuevo 20; 37-46 y 56-62
Arbitros: Verbarg y Alvarez
Gimnasia: Parque Carlos Guerrero