Mauro Szeta, especial para Infoeme
Miguel Grafigna fue asesinado de un tiro en la cara. No le robaron nada de valor económico. Lo llamativo es que se llevaron los cuatro celulares que usaba. Lo llamativo es quién era la víctima.
Grafigna tenía tantos enemigos posibles, tantos conflictos latentes, como potenciales enemigos. Por eso, saber por qué lo mataron, y quién lo mató, no resulta fácil de determinar.
Durante un año, Grafigna estuvo imputado por un doble crimen en La Plata. Lo acusaban de haber matado en 2004, a un joven, hijo de un coleccionista de cuadros, y a su mujer. El caso fue bautizado el doble crimen swinger porque las víctimas practicaban ese estilo de vida sexual.
En ese doble asesinato, Grafigna fue incriminado por su ex novia, Romina Idóneo Silva, una bailarina de caño. La acusación la hizo desde México, el nuevo esposo de la striper. Un año después las pruebas se cayeron, y Grafigna quedó totalmente desvinculado del caso, libre y sobreseído. Por eso ni bien lo encontraron muerto en su auto descapotable, en Villa Ortúzar, se pensó en un vínculo de su muerte con derivaciones de aquel doble asesinato.
Pero hay más, Grafigna había denunciado por amenazas de muerte a una ex. Entonces, esa pista también empezó a ser investigada.
La tercera pista es la económica. Desde que recuperó la libertad, Grafigna se convirtió en asesor financiero. Algunos dicen que era la mano derecha de Jorge “Acero” Cali, el campeón de artes marciales, investigado por regentear un casino clandestino VIP, y con supuestos vínculos con el poder.
Hipótesis sobre el crimen, hay por lo menos tres, sin dudas, todas temibles. Sin dudas, la pista financiera parece ser la más oscura.
