Mauro Szeta / especial para Infoeme
El martes, Jorge Mangeri seguramente será procesado con prisión preventiva: el delito, homicidio simple.
El juez Javier Ríos enumerará por lo menos una serie de indicios en contra del acusado. Y como si fuera poco contará con una prueba directa: el ADN del portero fue detectado en tres uñas de la víctima. Esto significa que, antes de morir Ángeles Rawson, se defendió y lo arañó.
Entre los indicios que mencionará el juez, contará con la autoincriminación del acusado, donde si bien no se trató de una confesión, la fiscal lo escuchó decir que se hacía responsable del crimen.
Otro indicio será que ocho médicos, cuatro de policía y cuatro de la Corte, desestimaron que las lesiones que Mangeri presentaba en su cuerpo hayan sido como él denunció, signos de apremios ilegales por parte de personal policial. Es más abonaron la idea de que algunas fueron auto provocadas y otras se las hizo para tapar los arañazos de la víctima.
El juez aportará otra serie de indicios. La defensa le aconsejó a Mangeri que se niegue a declarar por tercera vez. Y en el fondo queda la misma pregunta vigente: ¿si el portero fue el asesino, actuó sólo o con alguien más?
Hasta ahora la defensa arrojó una y otra teoría conspirativa, pero en los hechos la hipótesis del portero es la que sigue mandando.
El caso no esta cerrado. Algunos proponen ADN para todo el mundo para despejar dudas. Habrá que ver que decide el juez.
