Foto: prensa CAE
Un grupo conformado por diez palistas realizó el pasado fin de semana una travesía de 16 kilómetros, a través de las ahora inquietas aguas del arroyo Tapalqué.
El desafío comenzó con el descenso en el paraje Querandíes hasta la llegada del club. Se trata de una actividad que no requiere de entrenamiento intensivo, como lo necesitan los competidores de la Federación Bonaerense de Kayac y Canoas.
El canotaje albinegro inició gestiones para organizar diferentes viajes, uno de ellos la travesía en el Río Salado y uno más ambicioso, como la travesía por el Río Chubut en el verano próximo.
