Fotos: gentileza Alejandro Casamayou
Una historia que se repite. Nuevos (y viejos) problemas económicos en Racing dijeron otra vez presente. Y lo que estaba pensado para este jueves como el arranque de pretemporada, todo quedó truncado y otro reclamo salarial salió a la luz.
Estaban todos los jugadores, hasta uno de los refuerzos, Franco Amaya. Los que venían con retraso, tal vez sabiendo la que se venía, eran el entrenador Víctor Milanese Comisso, quien viajó acompañado de la otra incorporación chaira y el delantero Alfredo Calderón.
Los cheques de AFA que no llegan, ni por la televisación ni por la Copa Argentina. La Ciudad que le da la espalda y pareciera que a muy pocos le importa tener un equipo de fútbol en la segunda categoría del ascenso argentino y muchas cosas más desencadenaron esta situación.
Fue el capitán Oscar Altamirano quien enfrentó a los periodistas presentes para comunicar la decisión que se tomó y se lo notó en una posición serena, aguardando un encuentro con los dirigentes para resolver la situación.
Los jugadores tienen una deuda que va desde mediados de octubre hasta la actualidad. Había una promesa dirigencial de encontrar los recursos económicos para antes del comienzo de pretemporada y llegar a lo que pedían los integrantes del plantel, pero no pudo ser.
Este viernes es difícil que se entrene, al menos en el turno de la mañana. Primero habrá que sentarse y encontrar respuestas favorables para las partes.
Además, Racing deberá cruzar los dedos y que este mal momento no derive en la salida de sus jugadores más importantes, que tienen ofertas tentadores en lo deportivo y económico de otros clubes del ascenso.
Con el correr de los días, el panorama se irá aclarando. Para bien, o para mal.
