Es de mañana, el sol todavía no ha calentado demasiado las aulas de la Escuela Primaria Nº 701 y Matías, Oscar y Marcos ya comienzan a rascar los acordes de “La Colina de la Vida†mientras el mate va de mano en mano y los veinte alumnos que asisten al taller de música en la Unidad Penitenciaria Nº 38 comienzan a prepararse para asistir a otro día de clase.
Mientras tanto, Matías Z, cuenta “nos conocimos en los actos escolares, intercambiamos palabras, gustos musicales y surgió la idea de hacer un taller en el verano con el apoyo de la directora Elisabet Bórmida, para enseñar a nuestros compañeros algo de lo poco que sabemos con miras a un grupo futuroâ€.
“Nos llamamos Vientos de Libertadâ€, dice Oscar G, mientras comienza a tocar una de Los Redondos en segunda guitarra y Marcos T, hace un riff con una púa blanca gastada. “Tratamos de tocar todos los ritmos e incorporar muchas voces, instrumentos y sonidos†agrega. Solo hay dos guitarras y algún elemento casero para la percusión, las carencias son muchas pero ellos están esperanzados en recibir algún instrumento en desuso o donación de alguna institución que quiera colaborar con el grupo.
El folclore, el tango y las baladas románticas pegadizas también forman parte del repertorio del taller. Marcos cuenta “yo vengo de una familia de músicos y desde chico toco la guitarra y he tenido varias bandas con amigosâ€.
Todo está verde con ganas de florecer rápido entre la ansiedad y los buenos pronósticos que los instructores ven a su proyecto “queremos salir a tocar en otras unidades y lugares donde la cultura nos de la posibilidad de estar†dice Matías.
El director de la cárcel de “Artes y oficiosâ€, Inspector Mayor (EG) José Giménez destacó la iniciativa y comentó “la música también ofrece cambios y permite a los internos buscar un lugar de esparcimiento con fines socializadoresâ€.
Fuente: Departamento de Prensa Complejo Penitenciario Centro.
