Una vez más, la tecnología se convierte en la protagonista de una conmovedora historia. Mirta, Emilio, Pascual y “Luci†son cuatro hermanos que nacieron en Santa Fe y fueron separados cuando una tía se llevó a Mirta a vivir con ella. No la vieron más, hasta que cincuenta años después y gracias a Internet, volvieron a verse en mayo. Emocionados, compartieron el reencuentro con Infoeme.
Mirta lleva el apellido Gauna, de su madre. Su historia, como ella misma la califica, “es muy tristeâ€. Su padre nunca la reconoció pero de todas maneras creció con un padrastro: el papá de los tres hermanos que volvió a recuperar y a quiénes creía muertos. “Toda la vida le conté a mis hijos que yo tenía una familia y cómo nos separó la vidaâ€, recordó emocionada.
Su cuñada Ana, “Luciâ€, Mirta y Emilio. Pascual no pudo venir pero en diciembre ella viajará a visitarlo.
Cuando Mirta tenía 13 años, en 1959, su tía materna se la llevó de la casa y la separó de Emilio (9), Pascual (6) y “Luci†(3) Espinoza. Ocho meses más tarde, murió de tuberculosis y Mirta se fue a vivir a un orfanato, dentro de la misma ciudad de Santa Fe.
De ahí, fue llevada a trabajar de mucama en distintos lugares. En una oportunidad la contrataron en Buenos Aires, y en Bernal conoció a su esposo. “Nos vinimos acá en el ’70 porque se inauguró la radio y se instaló el gas, entonces había mucho trabajoâ€, destacó, y señaló que los tres años que vivieron en Sierras Bayas, donde tuvo a sus primeros dos hijos, se la pasó llorando de tristeza. Luego se vino a la ciudad y nunca más salió de la provincia.
Mientras la miraba con ternura, Emilio detalló que se criaron en un barrio muy pobre: “Cuando falleció mi madre nosotros fuimos repartidos y nos separamosâ€, y a diferencia de Mirta, a sus hijos les habló de su hermana mayor con la plena esperanza de encontrarla. Además sostuvo que había intentado ubicarla a través del programa “Gente que busca gente†pero nunca pudo lograr nada. “Ahora no la soltamos másâ€, afirmó.
Todos en familia, compartiendo la alegría del reencuentro.
La hija mayor de Mirta, de 36 años, fue quien se encargó de volver a reunir a los cuatro hermanos. Buscó a sus tíos a través de Internet, pero el mayor problema eran los diferentes apellidos y nombres: “Yo a él lo recordaba como Emilio Ramón y es Emilio Román. “Luci†nació justo el día de la virgen de Santa Lucía, el 13 de diciembre, y le iban a poner Lucía Ramona pero la nombraron Ramona Rosa. Y yo creía que estaba reconocida por Espinoza pero no, figuraba con el apellido de mi mamáâ€, detalló Mirta y contó que cuando sus hijos le avisaron no lo podía creer.
El paso siguiente fue llamar a todos los “Emilio Espinoza†que figuraban en la guía de Santa Fe y planear el viaje con el mapa arriba de la mesa. “Cómo vamos a ir, cuánto vamos a gastar, el hotel, los kilómetros de acá, allá, alquilar un GPSâ€, a los dos días ya estaban viajando. “Yo estaba sola acá y ahora tengo una gran familiaâ€. Y es que cuando se bajó del colectivo en su Santa Fe natal, Mirta se encontró con cuñadas, siete sobrinos, dieciséis sobrinos nietos y tres sobrinos bisnietos.
Los cuatro hermanos, después de 50 años.
Esta vez fueron Emilio y “Luciâ€, como le dijeron toda la vida, los que vinieron para Olavarría pero Mirta planea una visita en diciembre. De todas maneras, hablan todas las semanas sin excepción, por teléfono.
“Sin la tecnología no los hubiese encontrado, figurábamos con distintos nombre y apellidoâ€, señaló y se declaró eternamente agradecida a sus hijos que le devolvieron la alegría a toda una familia.
