Organizaciones de Derechos Humanos y la secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, a través del programa “Memoria, Verdad y Justicia†volvieron a levantar la pared y colocar la placa que señala la quinta que Julio y Emilio Méndez tenían en Tandil. Los acusados prestaron el lugar al Ejército para que allí funcionara un centro clandestino.
La señalización había sido robada y la pared destruida el 31 de agosto del año pasado, a menos de una semana de ser instalada, tras el juicio que condenó a tres militares y a los mencionados civiles por haber secuestrado y asesinado al abogado laboralista olavarriense Carlos Alberto Moreno durante la última dictadura militar.
La placa reconstruida fue una de las señalizaciones que, junto con las que se colocaron en la provincia de Jujuy frente al complejo agroindustrial especializado en la fabricación de azúcar, ingenio Ledesma, y en el centro clandestino “La Escuelita†de Bahía Blanca, fueron agredidas y dañadas, y forman parte de las 49 instaladas en todo el país para recordar al terrorismo de Estado.
